Wikipedia

Resultados de la búsqueda

Mostrando las entradas con la etiqueta COVID19. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta COVID19. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de mayo de 2022

Sobre la estupidez




Se entiende como estúpido a todo aquel sujeto que  ejecuta acciones para dañar al prójimo cuando no le aportan un beneficio personal a él mismo y ni siquiera lo sospeche. 

Dietrich Bonhoeffer manifestó en “escritos desde el cautiverio” que la estupidez constituye un enemigo mas peligroso que la maldad. Puesto que la maldad se puede poner en manifiesto, se puede suprimir mediante la fuerza y lleva consigo el germen de la autodestrucción. En cambio, ante la estupidez nos encontramos desarmados. Ante el necio no hay palabras ni razones que tengan efecto. El necio tiene tendencia hacía la peligrosidad, pero hacía una peligrosidad que el mismo sujeto necio no puede ver. El marchar al son de tambor de las consignas políticas, propagandistas e ideológicas y masivas de un movimiento social o religioso.

Bonhoeffer manifesta que la necedad surge del contexto social y que es independiente del intelecto, ya que la necedad o la estupidez no es un defecto de nacimiento.


La estupidez se encuentra hermanada con el fanatismo. Todos podemos llegar a caer en comportamientos estúpidos, pero se es mas proclive  a ello cuando los integrantes de un grupo social se encuentran unidos, ya que existe una fuerte tendencia a un fenómeno que se llama: “Motivación de masa” el saberse o sentirse parte de un colectivo comprometido ante la ideología de un grupo manejado por un líder, cuyas ideas se busca: no sean analizadas por los miembros. No obstante la presencia de un lider tampoco es necesaria. Basta con experimentar una sensación de unión a un grupo para que la estupidez se haga presente en algunos sujetos. Así según el comportamiento y la capacidad de reflexión y la idiosincrasia de estos grupos sociales es el grado y riesgo en incurrir  en la necedad.

El fanatismo lo hay de muchas clases. El fanático puede pasar a un extremo de comportamiento violento y nocivo por el simple hecho de estar convencidos de que su deber como miembro es defender la ideología que le ha dado un objetivo en su vida. Si tomamos a una persona sin un objetivo preciso, le hacemos sentir cobijo, sentir que es parte importante de un movimiento, el germen del fanatismo se habrá sembrado y proliferará.


Ante el necio y el estúpido, por muy bien fundadas las razones que se le expongan, siempre será en vano.

Por desgracia la necedad es un germen que todo lo infecta. Un ejemplo actual y palpable es la actitud y el comportamiento irresponsable de la gente ante las medidas de protección sanitarias. Al momento que se les cuestiona sobre su negativa a seguir las normas ante las cuales todos tenemos el deber de guardar; y se les objeta con razonamientos coherentes y lógicos; salta el mecanismo de defensa del necio. ¿Razones que expliquen su comportamiento? Ninguna (al menos sensata). ¿Acción? El insulto y la prepotencia.


La necedad ha derivado en gobiernos totalitarios y déspotas. Ha derivado en tragedias, caos económico, político, diplomático, violento y sanitario.

La única solución que Bonhoeffer propone es un cambio. Pero ese cambio debe llevarse a cabo mediante el priorización hacía el cuestionamiento, la razón, la inversión en la educación y la cultura.

La lectura y la apertura de mente y una predisposición al análisis y el cuestionamiento es el único medio efectivo para matar al germen de la estupidez.

miércoles, 30 de diciembre de 2020

James Lovelock y la Hipótesis de Gaia

 

Cuando la naturaleza llama, todos nos ahogamos...

Tiamat, tema: Gaia



James Lovelock (1919-) es un cientifico Biritánico que llevó acabo investigaciones durante su estancia en la universidad de Yale y Harvard. Es famoso por ser el inventor del detector de captura de electrones; un artefacto que permite detectar partes muy pequeñas de un tanto; digamos una parte entre un trillon, lo que ha permitido desentrañar algunas cuestiones cientificas que hasta el momento habían permanecido sin respuesta en el ámbito de la biología,  química y la investigación de las composiciones físico-químicas de elementos intraplanetarios, en conjunto con investigaciones realizadas por la NASA. Ademas de usarse en la cromatografía de gases.

También se le atribuye ser el autor de la Hipótesis de Gaia. Una hipótesis (aclaro) es un enunciado no demostrado y por ende carente de validez y solidez científica comparada a la de los hechos ya demostrados. Aunque no debe confundirse el demostrar con el explicar. En ciencia los hechos pueden ser demostrados pero una demostración no explica el origen o las causas. Podemos demostrar que el agua se congela durante el hervor, pero no dar una explicación consistente del ¿por qué sucede?

En matemáticas está demostrado que existe lo no demostrable pero es verdadero. En otro artículo de este Blog hablo un poco de ello al respecto.(Positivismo de Comte y ¿el hilo negro? Febrero 2019)

La teoría de Gaia, en términos sencillos, considera que el planeta tierra es un ser vivo gigante, con metabolismos y procesos biológicos propios, tal como concebimos un sistema cerrado (cuerpo humano por ejemplo) de tal forma que para realizar esos procesos internos físicos se vale de sus órganos o sistemas que lo componen. ¿Qué son esos órganos? ¡todos! Los mares, los peces, la flora, la fauna, los seres humanos, las rocas, la arena, la nieve, los ratones, las moscas, cualquier insecto... absolutamente todo lo que se encuentra en la naturaleza en un sistema no arbitrario. Con “no arbitrario” significa que todos esos elementos se encuentran (de alguna manera) asociados. Esto significa que si una especie animal se extingue; habrá un cambio o desbalance que repercutirá de cualquier forma en el resto de elementos (incluido el ser humano) y naturalmente en el sistema del que somos parte “El planeta”

Extinción de especies, contaminación de mares o deforestación... todo lo que tenga que ver con un daño directo a uno o varios ecosistemas y lo que implican. Lo que en tales términos explicarían la razón del calentamiento global y los desastres naturales producidos por acciones directas del ser humano como principal agente destructor.

Esta teoría, naturalmente, ha tenido sus detractores, no ha sido bien vista por ojos de la ciencia. Incluso ha sido vapuleada y criticada. Al grado de ser calificada por algunos como romántica y mágica; por considerar al planeta como un ser vivo (carente de consciencia).

Natural; en materia de lógica, quién establece una afirmación recae a sus espaldas el peso de la demostración. En muchas ocasiones las demostraciones tienden a estancarse por necesidad de una demostración previa o la espera del descubrimiento de nuevas teorías.


Independientemente, a mi me parece un tema bastante bueno para reflexionar. El 2020 ha sido un año Catastrófico en muchos sentidos por el tema de la pandemia. Existen hipótesis de que el COVID19 ha sido un virus de diseño, pero siendo de diseño o no, es una buena oportunidad para aprender. ¿Hasta dónde hemos llegado con la agresión a los seres vivos y ecosistemas? Y de paso pensar sobre la humanidad, ¡Una cosa tan pequeña nos mantiene en jaque! Ya decía en otra entrada; los seres humanos somos mas pequeños de lo que pensamos, nuestro planeta es una esfera minúscula. Los científicos hacen lo posible para producir una vacuna, un puñado de hombres tratando de contener algo superior a las fuerzas del ser humano. Es un contexto propicio para observar lo pequeños e indefensos que somos, lo que representamos en la vida o la importancia que tenemos para el funcionamiento del cosmos. Si tenemos o no importancia no lo sé, pero lo que sale sobrando es la soberbia humana.

Si nos diésemos cuenta de ello, quizás pasaríamos a ser un poco mas empáticos, menos agresivos con el prójimo, menos egoístas y menos apegados a cosas materiales. Envidiaríamos menos y entenderíamos un poco mas, que el principal motor de vivir es el absurdo de la vida. Pero por desgracia parece que aún así, hay muy poca consciencia de ello. El cambio opera individualmente.

viernes, 6 de noviembre de 2020

Sociedades y discriminación

 

Algunos meses atrás, en México, una noticia provocó un estruendo. El documento se titulaba “Guía, Bioética de asignación de recursos de medicina crítica” donde se establecía que en caso de una saturación en el sistema hospitalario a causa de los pacientes contagiados con el covid19, las personas mas jóvenes tendrían preferencia sobre los pacientes mas viejos. En otros términos, simplemente es: “El joven tiene un futuro por delante, una vida que vivir”

La noticia explotó, las ondas expansivas recorrieron el país de cabo a rabo levantando polémicas y quebrando huesos. A esto le han llamado un sistema de Triaje, que no es otra cosa mas que ponderar en base a quién es mas útil para la sociedad en casos de atención médica crítica. Hubo quienes lo negaron y comenzaron a tirarse la bolita. Se mencionaron términos (Equidad, Igualdad, Discriminación)...

Según el diccionario Equidad se define como, Cualidad que consiste en dar a cada uno lo que se merece en función de sus méritos o condiciones.

Pero el caso es; ¿Hasta que grado las sociedades están libres de discriminación?

Discriminar significa, establecer diferencias y establecer diferencias no cultiva igualdad. ¿Se podrá ser equitativo sin ser discriminatorio y desigual?

En el escalafón de la equidad dan a entender que "un niño" por su estado de indefenso es el ser humano que merece mas equidad continuado de las mujeres y por último los varones. Aquí comienzan las discriminaciones. Entonces la pregunta es ¿La discriminación es mala o buena?

Si no establecemos diferencias sería imposible concebir un término como “equidad” ¿Quién merece mas equidad? ¿una persona sin techo que duerme bajo un puente o un nene cuyos papás velan por él hasta que se fortalece y está listo para luchar en la jungla de la vida? Los ejemplos son innumerables, que cada quién busque el que mas le ajuste. Y se vuelva loco tratando de resolverlo.

En todos los casos se encuentra que si nos mantenemos dentro de los lineamientos de la equidad, irremediablemente terminaríamos hundiendo el pie en la injusticia y la desigualdad. Una contradicción a pleno sol. Pues injusticia es el primer concepto del que peca el sistema legal en su prodigiosa impartición de justicia.

Por supuesto, se discrimina en malos y buenos términos, según lo acordado por cada sociedad. Solemos condenar practicas que discriminan por tema de raza, color de piel, credo, preferencia sexual, opiniones... Al tiempo que enaltecemos ciertas conductas como la preferencia hacía la gente anciana, personas discapacitadas, o del sexo femenino. Esto nos lleva a la cuestión: ¿La discriminación es la misma o difiere? Opino que es un problema de matices, una cuestión de grises, buenos o malos términos; al fin de cuentas la discriminación es discriminación, y aunque aceptada, la discriminación pasa afectar a terceros: Suponiendo que tenemos 4 hrs formados en una taquilla para conseguir un boleto, mas de alguno no verá con buenos ojos a la mujer encinta que evade la fila y es atendida de inmediato. No obstante sabe que ese tipo de discriminación mutua es lo aceptado como correcto y prefiere tolerar el dolor de los juanetes al vapuleo social.

Yo creo que las mujeres son mas fuertes en muchos aspectos, y en ese sentido estoy discriminando. Y no faltaría la feminista a quién sosteniendo la puerta de entrada a un restaurante me increpe:

-¿Quién te crees que eres? ¿Acaso piensas que las mujeres no somos capaces de abrir una mierda puerta hijo de la gran puta? ¡todos los hombres son iguales! ¡son mejores las chicas!

A lo que diría... no diría nada seguramente... (de verme librado de una patada en los huevos)

pero ¡Que alguien me señale una sociedad libre de discriminación y que funcione!

Una sociedad humana sin contradicciones y sana, requiere de seres humanos sin contradicciones y sanos. Punto bueno a considerar.

martes, 8 de septiembre de 2020

En el supermercado

 

Esta mañana salí de compras. Justo en la caja, en la fila de mi derecha, está un hombre y una mujer guardando su distancia prudente, "reglamentaria" van  juntos. Ambos de edad Madura. El hombre usa cubrebocas, la mujer protector facial. Yo y los demás usando cubrebocas o protección facial. 

El hombre y la mujer parecen muy pensativos, no hablan. Yo observo. Unas enfermeras del gobierno se encargan de tomar la temperatura a las gentes que estamos formadas. Se pueden ver por todos lados. Se ha vuelto común. Si se encuentran a alguien con fiebre, es remitido de inmediato a una zona hospitalaria. Aveces es la última vez que se les vuelve a ver. No lo logran, o puede que lo logren. 

Las enfermeras llegan hasta el lugar de la pareja. El hombre estira el brazo. En cierto momento el hombre emite un suspiro y declara, lacónico, en voz alta:

Dios con lo feliz que éramos todos”

La mujer no dice nada. Continúa pensativa. Nadie mas dice nada. Las enfermeras terminan su trabajo y se marchan a otra zona, quizás. No son amables. Es como un patrullaje. Casi no descansan. Lucen demacradas y de mal humor.

La fila avanza, pago y me marcho de ahí.

 

*

* * *

viernes, 10 de julio de 2020

Pandemia



La situación con la pandemia es muy estresante. Hay quienes han estado a punto de cometer disturbios. En Bolivia han surgido protestas por la presencia de cadáveres insepultos en la vía pública. En Europa surgen nuevos brotes. Todo parece que ha este virus no hay manera de darle. Mantiene a la humanidad entera acorralada.
La gente simplemente no sabe que hacer ante la imposibilidad del gobierno para atender las demandas y deja el cadáver expuesto a la intemperie. Hay quienes se manifiestan para que el encierro termine. Anhelan volver a su vida anterior. Se comprende. La situación es dura. Pero solo se pide un poco de sentido común. Es nuestra única posibilidad.
Estamos a Merced de un fenómeno que la mano del hombre poco puede hacer para tratar de frenarlo y ese “poco” consiste en sentido común., y en acatar las medidas que todos estamos obligados a tomar como sociedad responsable.
En efecto nos encontramos ante un precipicio. Hay quienes la pasan peor que otros. Independientemente, la situación no es para nada optimista. ¿Qué nos espera? ¿Un contagio inminente a cada quién? y de eso solo se puede confiar en salir lo mejor librados. ¿Una vacuna? Se ha observado que el virus tiene la capacidad de mutar.
La gente suele culpar a los gobiernos, y los gobiernos saben que la gente tiene razón aunque no toda la razón. Si, en el sentido de que tienen derecho a buscarse la vida, pero la otra cara de la moneda son las muertes y contagios sin control y por consiguiente el impacto que supone todo eso. ¿Qué hacer? ¿Cómo se puede conseguir flexibilidad en un país que está colapsado económicamente.
¿Estrategia? ¿facilidades?
Es un problema muy grave lo que estamos viviendo como humanidad. El colmo del asunto son todos esos que piden el cese de cuarentenas para buscar montar fiestas, borracheras y armar quilombo. El panorama empeora con las ordas de gente ignorante que se niega a cuidarse y cuidar a los demás. No tengo reparo en decirlo. México está plagado de Ignorantes irresponsables y eso agrava la situación. Los esfuerzos parece que son en vano. Mientras no se tenga un compromiso de cooperación la situación no será nada alentadora.

sábado, 4 de abril de 2020

(II) "La peste" Camus


Acabo de terminar el libro de Camus. Tiene un final bastante emotivo. Diría yo mas bien que transmite un sentimiento muy nostálgico. En especifico, en la últimas páginas, hay un párrafo que dice:
Rieux, ¿qué había ganado? Él había ganado únicamente el haber conocido la peste y acordarse de ella, haber conocido la amistad y acordarse de ella, conocer la ternura y tener que acordarse de ella algún día. Todo lo que el hombre puede ganar al juego de la peste y de la vida es el conocimiento y el recuerdo...”

De esto me permito realizar una síntesis, una máxima, que me ha de acompañar seguramente para el resto de mi vida.

Todo lo que el hombre puede ganar de la vida es el conocimiento y el recuerdo”
La vida es así. 

 He llegado a saber que la peste, se lee a menudo como una metáfora de la resistencia francesa a la ocupación nazi. Si lo pensamos con detenimiento, pudiera ser. Pero como decía, todo depende de cuando y en que circunstancias se lea y bajo que óptica. Todas las lecturas son válidas. Ninguna es mas o menos importante que otra.

No estoy seguro si vuelva a realizar una lectura de la peste algún día. Aunque sería interesante ver si descubro otra faceta. No lo sé. Uno nunca llega a conocer lo suficiente un libro. No recuerdo si fue Flaubert quién se refirió a eso “Que dichosos seríamos de poder llegar a conocer a su totalidad un solo libro”

sábado, 28 de marzo de 2020

La Peste "Camus"


Recuerdo que hace algunos años leí el libro “La Peste” de Albert Camus; fue una lectura algo “impersonal” Para ser honesto no recuerdo si lo terminé. Lo que si recuerdo fue que lo leí, ya dije, distante, y algo impersonal. Una situación que creía posible, pero de una manera remota y muy improbable para los tiempos que corren y no a las magnitudes que estamos viviendo.
Pensaba que era muy poco probable que en pleno siglo XXI una epidemia se saliera de control de esa forma, debido al avance en la ciencia y las tecnologías y la disminución del analfabetismo. Vivimos en lo que yo suelo llamar el “siglo de la información” desde mi punto de vista creo que en ningún otro siglo el ser humano hemos estado mejor comunicados, ni hemos tenido tan a mano las monstruosas avalanchas de información que tenemos ahora. No obstante nos enfrentamos a una situación paradójica en todo esto: “Estamos y no estamos informados” odio esa frase, pero creo que por desgracia es así. El problema radica en que el individuo nos vemos abrumados ante una cantidad tan masiva de información que discriminar y discernir  no es algo muy sencillo.
Es fácil caer en la trampa de creer cosas que no son ciertas. Confiar en medios amarillistas e informaciones de doble intención y a la vez trasmitir los errores como una epidemia. Nuestro cerebro corre peligro de verse saturado ante una avalancha tan atroz de medios de comunicación e información a la punta de los dedos. No hay situaciones ideales. Todo tiene sus pros y contras.

Entonces en aquel momento pensaba que de darse casos de este tipo serían en países menos desarrollados de África o algo por el estilo. Ahora veo lo equivocado que estaba. Me encuentro con otra paradoja: “Los países mas afectados son los que a nivel mundial se encuentran mas avanzados tecnológica y económicamente” esto tiene una explicación plausible y la paradoja pasa a ser mera ilusión.
Pero volviendo al tema del libro, en aquel momento, naturalmente que no me detuve a pensar al respecto, digamos que fue una percepción que tenía en segundo plano. ¡Para mí era una situación muy semejante a la ciencia ficción! No creo que se me pueda culpar de ello. Sabía de algunos casos que llegaban a salirse de control y generaban una especie de epidemia, los medios informaban y después de un periodo relativamente corto no se escuchaba mas. Nunca imaginé que fuese tan “relativamente” sencillo que el mundo se viese en una situación tan complicada como lo que se vive actualmente con el COVID19.
He tenido oportunidad de observar y mirar lo que pasa a nuestro alrededor. Quizás estimulado por lo que esta sucediendo, he retomado el libro y se me ha presentado una lectura completamente distinta. Como una obra para una reflexión bastante profunda. Por primera vez puedo declarar que me encuentro en un caso donde la realidad esta casi a la par de la ficción, y lo digo así para no incurrir en temeridades.
Para mí “La peste” ha pasado a ser una radiografía del comportamiento humano; sentimientos, temores, defectos y capacidades.
Claro que cualquier otro tipo de interpretación es igual de válida. Para mí “La peste” es una historia con un trasfondo reflexivo y filosófico. Una obra de artillería pesada. Una obra que resuma contenido. Un registro indeleble donde ha quedado grabada a fuego una faceta de la naturaleza humana; como en toda buena obra literaria.