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martes, 30 de octubre de 2018

Mr. Moustache



Lo encontré en los diarios de Kurt Cobain. Me pareció muy bueno para archivarlo aquí en el blog.




lunes, 29 de octubre de 2018

¿Me está usted tomando el pelo?



¿Me está usted tomando el pelo?

Ya había visto muchas veces a aquel viejecito. Era un pobre viejecito andrajoso y flaco con una barba larguísima. Y siempre pasaba por la acera de la estación donde yo trabajaba, cargando un costal al hombro. Nunca habíamos cruzado palabra y nadie de por ahí cruzaba palabra con el. Supongo que tiene que ver con que la gente no suele tener buena opinión sobre los vagabundos y los borrachos. Tengo un conocido cristiano ortodoxo que asegura que los vagabundos y los borrachos son excrementos de la sociedad y que hasta los perros les muerden y orinan por ello. Bueno conozco mucha gente que no es necesariamente un vagabundo. ¿Excremento? quizás si, quizás no, y los perros les orinan. No se si será casualidad o cosas de la vida, no me detendré a indagar sobre el asunto. Pero regresando a lo del viejito. Muchos le veían tomar la vereda colina arriba, otros decían que vivía en la calle pero realmente nadie sabia con certeza de dónde había salido. 

Aquel Domingo en la noche, yo estaba escuchando el Orpheus de Stravinsky, y bebiendo una cerveza a la puerta de mi casa. Era una noche de esas calurosas con un aroma riquísimo y que hasta pesa irse a la cama. Había luna llena y bastaba perfectamente como para poder prescindir de cualquier otra iluminación. Mas sin embargo yo tenía encendida la luz delantera. Me entretenía en mirar hacia el sembrado de cebollas y mis perros estaban conmigo. De pronto comenzaron a ladrar y vi aproximarse una figura, se trataba de aquel viejito rijoso cargando su costal, parecía un poco fatigado e indefenso.

-¡Buena noche! -me dijo- siento haber asustado a tus perritos.
-Ellos están bien -contesté
Bajé un poco el volumen del estéreo con el control remoto. Noté que su costal estaba casi lleno. Lo descansó sobre el piso. Y dejó escapar el aliento. Los perros comenzaron a ladrar.

-¡Calma, calma!  es amigo... .y dirigiéndome al anciano añadí- Yo le he visto antes a usted...
-Yo también a ti. Trabajas en la estación de la avenida ¿verdad?
-Así es. ¿Qué recoge en su costal?
-De todo, especialmente papel y cartón. No deja mucho pero al fin de cuentas para que quiero mucho si no tengo en que gastarlo. ¿A quién podría dejarle tanto dinero?
-Me parece algo muy atinado -respondí-
Recordé que arriba en la habitación desocupada tenía un altero de revistas y periódicos que me estaba estorbando, así que le dije:
-Creo que tengo algo que darle. ¡Venga pase!
-No estoy seguro de si eso es buena idea.
-¿Qué? … ¡Oh claro! Ellos no le harán daño, se lo aseguro...
Abrió la verja, los perros se levantaron y comenzaron a olfatear circunspectos y desconfiados alrededor del desconocido.
- Son buenos animalitos...
-Espere aquí, puede sentarse, ¿Quiere una cerveza?...
El dudó...
-¡Esta fresca...! -añadí
-Bueno hoy es una noche particular, está bien -dijo
-Entonces regreso en un momento.
Le dejé con su cerveza y fui a buscar el altero de revistas. Eran pesadas y realmente dudé si podría con toda esa carga.
-¡Eso es muchísimo dinero! -dijo cuando miró el montón.
-Estaban aquí cuando me mudé. No son mías. Jamas me fumaría esto...
Entonces el comenzó a mirarlas. Te lo agradezco mucho, me gustaría darte algo a cambio.
-No por favor...
-¿Entonces puedo tomar otra cerveza?
-Claro.
Fui a la nevera y saqué dos. Dio un trago largo...
-¡Ahjjjj! Esta muy buena. Así fresquita... en otro tiempo yo fui buen bebedor de cerveza, hace mucho cuando estaba casado y tenia un hogar.
-¿Un hogar? -dije- ¿Quiere decir que ahora no lo tiene?
-Por supuesto que lo tengo, vivo muy cerca. Pero antes era un verdadero hogar ¡tu sabes!
-Una buena vida... -Apunté 
-Claro... y una mujer, un hijo, y un auto... y como tu dices, era una excelente vida.
-¿y qué pasó?
-Bueno, yo era profesor de filosofía en la universidad... puedes buscar mi nombre en los archivos del setenta y siete... si tu quieres... mi nombre es...
-No es necesario -Interrumpí- ¿Y qué sucedió?
El anciano me miró y agachó la cabeza.
Pensé que había sido demasiado indiscreto, le pedí disculpas, pero el siguió sin contestar.
-¿Tienes un cigarrillo?
-Lo siento no fumo. Pero tome otra cerveza...
-aún tengo, -dijo el viejito
Sacó una colilla de a medio fumar del bolsillo de su chaqueta y la encendió.
Los perros ladraron de nuevo.
-¡Calma, calma...!
-No les gusta el olor a tabaco.
-AJAMM...
No le importó el comentario. Y siguió mirando hacía el sembrado, como escudriñando mientras atacaba la colilla.
Los perros se hicieron un ovillo y se echaron de nuevo a mis pies. 
Y habló.
-Bueno, sucedió que una noche, me encontré con un hombre y me enseñó su secreto.
-¿Qué secreto? -dije
-Me enseño a volar.
-¿Quiere decir a pilotar una aeronave?
-No, a volar. Como las aves.
Casi suelto la carcajada.  Tuve que reprimir la risa una vez mas. Entornó sus párpados cuando dio otra calada al cigarrillo. Estaba compartiendo mi cerveza con un demente. Y entonces me quedó claro que su condición se debía a su locura.  Pero me comporté con mucha cortesía. Y pensé: ¡Finalmente es un loco inofensivo y hasta divertido!
-¿Ah volar? -dice.
-Como lo oyes. -Hubo un silencio-  Soltó una risa sarcástica y dijo: -Creo que tu también piensas que estoy loco.
Rasgó la colilla en su zapato y bebió cerveza.
-Es natural... -Añadió. 
Me limitaba a escuchar bebiendo de mi botella. 

-No es una historia muy larga. Todos pensaron que había enloquecido y mi mujer me internó en un manicomio. Me trataron con electrochoques al principio, agua fría, medicinas que me impedían pensar y luego me recluyeron...
-¿Y cómo salió?
-Volando , hijo, volando.
-¿Y su mujer, y...?
-Lo perdí todo muchacho, todo... pero no me importa. Familia, empleo, amigos, respeto... ¿Sabes porque?... la razón es que tengo lo que nadie puede comprar. Si quisiera podría ser inmensamente rico. 
Debo aceptar que los locos son geniales. Pero dije:
- Pues eso no puede ser cierto. No se ha sabido nada de que alguien se haya fugado de un manicomio volando. 
-¡Salí sin que me vieran! Después pensé que era mejor que todos creyeran que estaba loco si quería vivir libre... ¿Entiendes?
Resolví dejar de contradecirle al fin de cuentas estaba mas demente que una cabra... 
Levantó los hombros. Miró hacia la Luna.
-¡De verdad es una buena noche!
-Si que lo es -contesté
-¡Es lamentable!
-¿Qué es lamentable?
Ignoró esto último.
Estuvo unos instantes en actitud reflexiva, evocativa. Luego dijo:
-La mente es increíble. Solo basta con desearlo de verdad y volarás. No esperes lograrlo a la primera. Debes mentalizarte, todo consiste en mentalizarte.
-¿Telequinesis?
-No lo sé.
-¡Ah ya entiendo! Al fin me sentí como un estúpido. Su volar se refería a soltar la mente de sus ataduras. Ahora todo me parecía mas coherente. Aquel hombre me había estado hablando en metáforas. Entonces pensé que era un poco sinverguenza.  
Uno de mis perros se arrimó al desconocido, este le palmeo la testa.
-¡Mira, le gusto!
-Claro -dije.
-Bueno, es algo tarde, será mejor que me vaya, no me gusta importunar. Gracias por las cervezas, tu obsequio y tu charla. Piénsalo. Solo hace falta concentración.
-Si -dije- seguro. ¡Gracias por decírmelo!
- No me lo agradezcas.
-Bueno será mejor que me vaya.
Comenzó a juntar sus cosas. Le ayude a hacer un atado con las revistas.
-¿Podrá con todo eso?
-¿Ya me las arreglaré? -dijo él.
Regresé a mi silla de la entrada y destapé otra cerveza. Esa noche no iría a la cama. Bebería mas y mas cerveza. ¿Qué otra cosa puede hacer el solitario?
 El viejito se sujetó el costal al hombro con unos tirantes zurcidos y luego cargó el montón de revistas. Cuando terminó se irguió un poco y comenzó a ¡ELEVARSE! y a unos veinte metros se alejó deprisa ¡VOLANDO!
Arrojé el bote de cerveza y me levanté para ver en aquella dirección. Solo pude distinguir una forma negra pequeña  tras una luna muy grande y cercana.
Recogí la lata de la cerveza y me quedé examinándola muy preocupado.
Después ya no pude verle. Erguí mi cuerpo y cerré los ojos pero no paso nada. ¡Algo debió poner en mi cerveza! Pensé. Volví a intentarlo pero sin resultados. Nunca volví a verle.
Un perro aulló en algún sitio, por la lejanía. Y la Luna y la noche continuaban hermosas.
Y como dijo el viejito esto nadie lo creerá, y yo no pido que tu lo creas.


miércoles, 10 de octubre de 2018

Crepúsculo


Crepúsculo









Ha parado de llover, o al menos las lluvias se presentan mas ocasionales, desciende la temperatura. Es la hora del crepúsculo, y es un bonito crepúsculo; masas de nubes bien distinguibles en un cielo limpio con tonalidades de naranja. Muy relajante. Me gusta mirarlo. Sobretodo con la luz apagada... aveces acompañado de algo de buena música. De preferencia Chopin, o algo de Schubert... pero la mayoría de las veces así, en silencio, tan solo en silencio físico y mental.


lunes, 8 de octubre de 2018

El mundo es mi representación


El mundo es mi representación

He estado meditando un poco sobre el concepto de “Ilusión” el famoso enunciado que Schopenhauer maneja al principio del primer capítulo de su obra mas importante “El mundo como voluntad y representación” y aquí muestro un extracto:

«El mundo es mi representación»: esta es la verdad que vale para todo ser viviente y cognoscente, aunque solo el hombre puede llevarla a la conciencia reflexiva abstracta: y cuando lo hace realmente, surge en él la reflexión filosófica. Entonces le resulta claro y cierto que no conoce ningún sol ni ninguna tierra, sino solamente un ojo que ve el sol, una mano que siente la tierra; que el mundo que le rodea no existe más que como representación, es decir, solo en relación con otro ser, el representante, que es él mismo...>>

Pero como el reconoce párrafos mas adelante ( y sobre lo que es sencillo quedar convencidos con un somero repaso por los textos de la doctrina “Vedanta Advaita” los “Upanishad” y demás textos hinduismos sin pasar de largo por el “Yoga Vasistha” ya lo he mencionado en otra ocasión) la idea ya se venía manejando desde tiempos muy antiguos. Era una verdad bastante machacada y dice en el mismo primer capítulo.

Esta verdad no es en modo alguno nueva. Se hallaba ya en las consideraciones escépticas de las que partió Descartes. Pero fue Berkeley el primero que la formuló claramente: con ello ha contraído un mérito inmortal en la filosofía, si bien el resto de sus doctrinas no se puede mantener. La primera falta de Kant fue el descuido de ese principio, tal y como se ha explicado en el apéndice. En el último de sus tratados: On the philosophy of the Asiatics;
Asiatic researches, vol. IV, p.164, W.Jones atestigua lo tempranamente que la sabiduría hindú conoció esa verdad fundamental, ya que aparece como el principio fundamental de la filosofía vedanta atribuida al Vyasa”

Lo anterior no se refiere a una negación del concepto de “materia” en otras palabras: no afirma que los árboles, las rocas, el mar no exista; que sea una especie de fantasía o efecto de birlibirloque, de encantamiento o magia... pues sería una estupidez pensar en algo semejante.

Pero a menudo tomo consciencia de lo tangible de esta verdad. ¡Y como nuestra representación puede ser tan frágil y verse alterada por una multitud de factores!
Incluida nuestra apreciación al arte. Las drogas alteran esta forma de percepción y son a mi ver el ejemplo mas claro de la alteración de nuestra representación del mundo. Por ejemplo:
Me acuerdo de la primera vez que probé el Cannabis... me regalaron un cogollo... y arranqué un trocito y comencé a mascarlo...
Estaba gomoso resinoso... y en la boca se escuchaba "Squitzzz, Squitzzz, Squitzzz..." 


Pasaron 20 minutos... y me dije:
-¡no se siente nada...! cogeré otro pedazo...
Arranqué otro pedazo, tres veces mas grande que el anterior y me lo bajé con un buen trago de cerveza.
Lo que mi experiencia no me iluminaba era de que aquel, era del tipo de Cannabis mas  mordedor y ponzoñoso que pudiera haber...
Para quién no lo sepa el Cannabis si suele tener efectos alucinógenos.
Recuerdo que fui a la cama a leer pero como no me podía concentrar, puse algo de música y regresé a la cama. Estuve un muy buen rato así, inmerso en una sensación de frustración. Hasta el momento no había notado ningún síntoma fuera de lo común. Y comencé a dudar (como todo primerizo) si no me habían dado gato por liebre.
Todo sucedió muy repentino. De forma rápida, fugaz, vi como una araña negra de unos cinco centímetros estaba trepando por mi brazo y recuerdo que me lo tomé con mucha tranquilidad
-¡JAJA! una araña...
Me tiré a la cama nuevamente, y al instante me levanto como un condenado...
-¡Mierda una araña! -exclamé
Busqué la araña por toda la cama y no había nada.

Lo siguiente fue una alteración en la percepción del color rojo. Todo lo veía mas caliente, el blanco era blanco pero con algo de matices rojos, un poco anaranjado, no sé si me explique. Luego comenzó esa sensación de distorsión, como si las cosas estuviesen echas de gelatina. Y la sed..., una sed intensa.
Claramente podía percibir como si mi temperatura corporal se hubiese disparado hasta 45° me alarmé un poco. Fui por el termómetro y era de 36.4° si mal no recuerdo. El termómetro se me cayó al piso y el mercurio se desperdigó. Algo muy notorio que recuerdo es que cualquier objeto lo examinaba con un interés especial. Realmente convencido de que había algo interesante en ellos. Y aquí es donde entra una vez mas el concepto de “El mundo es mi percepción”
En ese estado mi consciencia percibía las cosas de una manera distinta a lo común. Lo que no era tan bello me parecía mas bello, lo que no era feo lo hacía ver en lo que parecía su estado mas objetivo... Algún día me extenderé mas sobre todo esto. Aquella experiencia fue muy divertida, una especie de juego. Pienso que podría servir para ejemplificar de una manera mas o menos próxima esa frase "El mundo es mi representación"
Por último. Existen algunos libros muy interesantes que tratan el tema de la percepción y las drogas de una manera mas exhaustiva...
Aquí les dejo la lista con tres de los mejores ejemplares para quién desee ahondar en el tema.

1.- Las puertas de la percepción--- Aldous Huxley
2.- Sobre el Hachís --- Walter Benjamin
3.-Paraísos Artificiales --- Charles Baudelaire

lunes, 1 de octubre de 2018

Noche de Otoño



Noche de Otoño

Primero las tardes se hicieron mas frías y húmedas. El cielo se cubrió y de vez en cuando se dejó sentir una lluvia fina y escueta, alternadas con otras mas fuertes que arrastraron el fango y piedras colina abajo. Cuando finalmente parecían a punto de soltar, la temperatura subió y todo el fango depositado en la carretera proveniente de la ladera se secó y los autos levantaron una nube de polvo al pasar. 
Tres días consecutivos sin lluvia y cielo encapotado durante la noche. Pero las últimas lluvias del Verano comenzaron nuevamente la penúltima semana de Septiembre y se mantuvieron toda la primer semana de Otoño. 
Neblina por las mañanas, sol, y tormentas. Verdaderas tormentas por las tardes; quiero decir, truenos relámpagos, colinas desgajadas, calles inundadas. Verdaderas trombas. Por la mañana todo como si nada hubiese sucedido, los pajarillos trinando, el cielo despejado. Un sol que parecía sonreír. ¡JAJA!
En todo ese tiempo las nubes manutuvieron cubierto el cielo desde media tarde al amanecer del día siguiente. 
Finalmente a la segunda noche de esta semana y de la última lluvia, una estrella se mostró nítida tras un hueco de las masas de nubes. El cielo escampó por un instante. Debía darme prisa. Las nubes dieron paso a la luz lunar. La noche se hizo clara. La tierra húmeda. Y ahí esta; es simplemente una noche de Otoño. La imagen lo dice todo. No hay nada mas que agregar. He esperado mucho para sacar esta instantánea. Mirando al cielo todas las noches.
Significa mucho para mí en lo sentimental. Es un secreto. Algo simbólico. Tiene que ver con cierta posición de las estrellas que se repite año con año y se configura solo en esta estación hasta el inicio de Primavera.
Siempre he creído que mirar el cielo tiene su encanto; pero un encanto romántico y melancólico.



miércoles, 26 de septiembre de 2018

Tiempo y vida


Tiempo y vida

Esta foto la tomé hoy. Apenas ayer era un capullo. Hace una semana mas o menos; un botón. Ahora toda una Rosa en las puertas de su madurez. ¡Mañana quien sabe!
La vida de las Rosas en tan breve en relación a la nuestra. Pero todo es relativo. Podemos pensar en que un hombre de noventa años (creo que la media de vida esperada hoy en México, es alrededor de 77 años, en EUA de 78 años, en España de 83 años mas o menos...) ha vivido una vida muy longeva, pero todo depende del contexto en que hablemos.
He llegado a saber de una ballena que en el 2010 fue capturada por un barco científico para su evaluación, y encontraron encarnado en su cuerpo un arpón del siglo XIX.
También he escuchado sobre la muerte “ mas o menos reciente” de una tortuga de la época de Charles Darwin.
Y que existen virus cuya permanencia en este mundo es de algunos segundos o milisegundos, no sé... y son longevos en comparación a otro tipo de virus.
Pero también todos sabemos que el tiempo de vida de los animales mas longevos es mediocre en relación de la tierra, y a su vez, esta, en relación a otros astros y la vía láctea, las estrellas, y los agujeros negros y todas esas cosas que hay ahí fuera.
Todo es relativo. ¡Se va o se viene según se vea!
Cuando somos niños y jóvenes el tiempo parece transcurrir abominablemente despacio. Y puede uno echar una ojeada hacia el futuro, y mirar mucha tela de donde cortar. ¡Ademas uno se cree una especie de ser privilegiado e inmortal! ¡La muerte se percibe como algo ajeno!
Solemos decir <<Algún día moriré>> pero ese día es tan lejano (por lo normal) que no lo reflexionamos con absoluta seriedad. Y al contrario nos parece romántico.
El tiempo nos va revelando muchas cosas de nosotros mismos. Cuando alcanzamos cierta edad uno se puede permitir ser mas paciente, mirar hacía a tras y ver un buen trecho recorrido; entonces ese es un indicador para comprender que ya tenemos nuestros años. Al fin de cuentas lo que hicimos y lo que no hicimos no importa realmente. Pero tampoco es posible desligarnos por completo de nuestro pasado por que de alguna manera somos nuestras viejas decisiones tomadas, y las decisiones que tomemos ahora configuran nuestro futuro.
Y por supuesto, la vejez tiene que ser una etapa interesante. (no indaguemos ahora en sus dificultades)
Casi nunca dejamos de ser los mismos, pero somos los mismos con ciertos cambios, virtudes, calamidades, defectos... El carácter es algo que veo imposible cambiar. Es lo que nos permite salir mas o menos airosos de esta vida.
Bueno.
Será hasta la próxima...
Buenas noches.


lunes, 17 de septiembre de 2018

La conjura de los necios




La conjura de los necios


La de la imagen es la estatua de Ignatius J. Reilly, el protagonista de la novela
La conjura de los necios” de John Kennedy Toole.
Se encuentra fuera del hotel Hyatt en el 800 de Iberville St, del lado principal en Canal St, en lo que hace algunos años era el Chateau Bourbon en el barrio Frances de Nueva Orleans, USA.

Se dice que gran parte del contenido de la novela corresponde a datos autobiográficos del autor, naturalmente, adaptados y condimentados al estilo literario irónico y satírico. Por supuesto es una novela que divierte, pero sucede que tras el telón encontramos una cantidad ingente de sufrimiento. Es un denominador común en la literatura y la vida, ya que después de todo la literatura es un reflejo de esta. Puedo mencionar muchísimos casos.
Ahora recuerdo un Prólogo bastante significativo, de la novela “La vida inútil de Pito Pérez” del escritor Méxicano José Rubén Romero este dice así, aquí va un fragmento;

Será bueno dejar asentadas en el papel antes de que la muerte que llevo en el alma descienda a mi mano, algunas travesurillas de Pito Pérez. Tal vez no sean del todo regocijadas, porque la miseria no engendra alegrías y la risa de los pobres, cuando de tarde en tarde se ríen, parece mueca de dolor...”


Hay una cantidad de razones particulares por las que un escritor hace lo que hace. Muchos lo hacen por vivir esas vidas que no han podido vivir, lo cual es lo mismo que escribir para abstraerse de su realidad, para tener una válvula de escape. Otros para explorar y entender la vida. Otros porque su vida es demasiado intensa y tienen el impulso de contar sobre las cosas que pasan por ahí...

De cualquier modo, el artista es un ser que sufre. Y sus personajes son seres que caminan en el filo del acantilado, que moran en los extremos mas peligrosos de la vida, prestos a precipitarse a la tragedia. A un paso de las cárceles, y los hospitales y los manicomios. Hasta ahora no me encontrado una sola historia literaria donde los personajes salgan de este patrón.
En toda expresión artística sincera, hay un espíritu que grita. Un pasado mas o menos atribulado, una necesidad de alivio y justificación.
Se cuenta que Kennedy Toole, reflejó parte de su vida personal en esta novela, que desde cierta manera, si se quiere ver así, fue la culpable, directa o indirecta, de su muerte.
Ignatius Realli es un hombre de treinta y tantos años que vive con su madre, y navega a contra corriente. Un ser nacido a destiempo, inadaptado, neurótico e incomprendido, convencido de que el mundo es el que marcha mal. Que se esta viviendo una época en que los valores humanos, las buenas costumbres, el concepto de hombre libre están al colmo de su deterioro. Y sueña con legarle al mundo su mira particular de concebir las cosas... En pocas palabras fantasea con un cambio. ¡Igantius Realli no va en contra de la sociedad, la sociedad va en contra de él!
No digo mas, la novela es una sorpresa y no quiero ser el “el infame” que les robe la experiencia reveladora”
Solo quiero decir que fue una novela incomprendida en su momento, y que sufrió una negativa por parte de los editores al ser publicada. Se cuenta que esa situación desencadenó una crisis depresiva fuertísima en el autor, que lo llevó a perder el control de la bebida y finalmente a quitarse la vida conectando una manguera del tubo de escape de su auto al interior de la cabina y encerrándose dentro.
Algún tiempo después la novela fue publicada y debidamente reconocida a instancias de su madre.
Situación bastante frecuente con los grandes, mientras que las librerías están atestadas de enanos y mediocres.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Cálido Buen Vino



Cálido Buen Vino
Ya se anuncian las tardes grises y frías
de un cercano Otoño.
Magnifica vista tengo desde esta ladera.
La ciudad luce bella.
Como un ser que yace consciente.
Las fábricas, los subterráneos y los edificios tragan y escupen gente.
Yo aquí sin preocupación alguna. Holgazaneando.
La ventana tapizada de papel periódico para proveer calidez.
Y mi vaso de buen vino caliente por compañía.
Arraigado a la verdad.
El desapego absoluto.
Reivindicado el ser y el cuerpo.
Casa oscura,
por la acera escucho deambular gentes
en su ir y venir
indiferentes a mi casa; les observa como
bestia de ojos apagados.
No me relaciono.
La amistad es una atadura de la que
prefiero prescindir.
Subterfugios al mundo ilusorio.
¡Ilusión, no existencia, absurdo!
Es la vida.
¡Salud!
Cálido Buen Vino.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

martes, 4 de septiembre de 2018

Insomne



Insomne





Estoy de pie en medio de la carretera con una mujer. Lleva un vestido de percal, blanco y vaporoso y hace mucho calor. Comienzo a sentir sofoco. Algo hay entre nosotros pero no estoy seguro que sea atracción sexual. No hablamos. Miro al rededor y solo veo los espejismos del desierto. Cierro los ojos y me limpio el sudor con la manga de la camisa. Cuando los abro de nueva cuenta la mujer ya no está a mi lado, le veo, pero muy lejos en el horizonte. Trato de llegar hasta ella pero cuanto mas avanzo mas se aleja. Es inútil. A cada zancada se aleja lo doble de distancia. Desisto y caigo de rodillas frustrado. Antes de sentir el golpe despierto algo agitado. Siempre es así. Es la cuarta ocasión que sueño lo mismo en el mes. Ha sido un Verano muy pesado para mí, el divorcio, demasiada ira y ansiedad e insomnio. Me cuesta mucho autocontrolarme, por eso vine aquí. Pretendo dejar las pastillas.
Me hospedo una temporada en la propiedad de un lugareño que aceptó alquilarme una habitación independiente de su casa. Es bastante rústica, construida de madera y techo a una agua por estar adosada al muro lateral de la casa principal. ¡Ya voy para un mes! El único inconveniente es que hay que cagar en una letrina que hiede demencial, asqueroso. ¡Y la orilla del agujero es de madera de abeto!
Manolo tiene como cincuenta y tantos años, vive con su esposa y dos hijas que están maravillosas, Paula y María de 23 y 27 años. Aveces las espío cuando se bañan. << Las dulces corderitas  acechadas por el lobo feroz>>
Son bastante tímidas, y de tener mas tiempo a solas seguramente habríamos dado un paso mas, solo que su madre no les quita el ojo de encima. Se nota que son todas unas hembras con una actividad hormonal a punto de hacer saltar la tapa. Pero ahí las mujeres deben ser sumisas. Paula desea vivir en la ciudad. Pude escucharle el otro día.
Nuestra comunicación se limita a unas cuantas palabras de negación o asentimiento y ha miradas furtivas y veloces.
Me concentro en volver a dormir pero no puedo. Consulto el reloj. Es la una y cuarto de la mañana.
La hora perfecta para pescar Lobinas. Voy por la caña y los anzuelos y salgo de la casa. A esa hora es cuando las lobinas que durante el día huyen del calor se arriman a zonas poco profundas para buscar alimento. Son como yo. Mas activas de noche.
Manolo y su familia están durmiendo. Me alejo de la casa sin hacer ruido. El perro se despierta pero me conoce, mueve el rabo, le llevo conmigo. Llego al lago. Me gusta pescar desde el embarcadero pero es el sitio mas común y predilecto de los principiantes. Un par de sujetos están pescando ahí con anzuelo y caña, parecen dos campistas. Es muy común encontrarse por la noche tipos pescando con tarraya. Aprovechan las tinieblas para hacerlo furtivamente, cuando la vigilancia es casi nula. Elijo un buen sitio de la orilla con el agua un poco mas arriba de las rodillas y lanzo un señuelo Jig. El perro no se arrima al agua. Permanece olisqueando los árboles y hurgando por ahí. Es un perro de una sangre muy noble de padre coyote y madre perro, durísimo, serpientero, con una enorme cicatriz en el cuero justo detrás de la base del cráneo. No tiene nombre. Simplemente llegó un buen día y nunca se fue. Nunca nadie le llama de una manera en especial. Es un animal un tanto extraño y aveces solitario. Sus ojos brillan de manera singular en las noches de Luna, como si una energía extraterrena, o el espíritu del bosque estuviese arraigado en él. Una vez se marchó durante un mes completo. Nadie le volvió a ver y todos pensaron que lo habían destrozado los coyotes. Regresó a la quinta semana. Si lo pensamos mejor quizás no tenga nombre por el simple hecho de que no hay manera posible de nombrarle. Es simplemente “perro”.
Estuve intentando mas o menos por una hora. Saco el anzuelo y veo que picó una. Es pequeña, subdesarrollada. La desengancho del Sedal y la regreso al agua. Vuelvo a intentar. Al fin pica una de unos dos kilos, bastante para mí. Extraigo una hoja de banano de mi morral la envuelvo y la guardo dentro. La próxima es como de un kilo y medio. Corro con suerte. Una media hora mas tarde Pica algo. Me da trabajo. Es un animal no muy pequeño pero tampoco muy grande. Tengo que ir mas al fondo por cuestión de comodidad. El agua me llega mas arriba de las rodillas. Esta templada. Agradable. Pero mas tarde se logrará poner un poco mas fría. No quiero ir mas allá, lo que menos quiero en zambullirme por completo, me basta con el pantalón y las botas para agua mojadas. ¡Que dura la vida del pescador! El animal tira fuerte pero no demasiado, el sedal es muy resistente halo con fuerza. Miro al fin un espécimen gordo. Mientras halo paulatinamente voy retrocediendo a la orilla. El pez deja de luchar. Cuando al fin lo tengo fuera sobre la orilla, el perro se arrima a olisquear. Es una carpa de unos tres kilogramos mas o menos. ¡Una pieza excelente! Me considero muy afortunado. La envuelvo también y mientras lo hago miro que han comenzado a formarse nubes. Me reviso en busca de sanguijuelas. Se deja ver un destello al otro lado del lago. Recojo mis cosas y emprendo el camino con el perro. La casa solamente se encuentra a unos cuatrocientos metros sobre un declive. Le obsequiaré los pescados a Manolo seguramente.
En la propiedad todo continúa en silencio. Doy algunas vueltas. Aún no puedo conciliar el sueño. Leo “La Montaña Mágica” de Thomas Mann a la luz de la bombilla. Avanzo unas dos paginas sin poner atención. Escucho un trueno. Y me quedo mirando al techo. Apago la bombilla. La luz de los relámpagos se vuelve mas intensa. En cuanto mis ojos se habitúan a la oscuridad, los destellos me obligan a cerrar los párpados. Poco después se suelta un verdadero vendaval vientos fortísimos. Todo aquello parece siniestro, desolado. La copa de los pinos se dobla. Yo vuelvo a la cama. Abro la boca y trato de no pensar. Consulto el reloj. Las tres quince de la mañana. Vuelvo a mi lecho... no pensar, no pensar... me concentré en las figuras que se forman tras mis parpados. y al fin creo que debí quedarme dormido. 

sábado, 1 de septiembre de 2018

Ave


 Ave


Y ahí estaba, simplemente, posada sobre una estructura de fierro. Era una tarde que me sentía particularmente vacío, como el cielo; plomizo. Pensando en la intensidad que representó el mes de Agosto para mí, y los cambios irreversibles que dejó en mi vida; entonces le miré ahí reposando, acurrucada.
Le tomé una instantánea por que me pareció que debía escribir algo sobre ella. Aveces me sucede. Se me presentan cosas sobre las que de algún modo mas tarde se van a configurar en algo escrito, o aveces de inmediato.
No se describir lo que sentí al verle ahí, especialmente hermoso y libre, mi ave. Como si desprendiese un aura y se me vino a la mente que quizás, pronto, no existiría mas. Sería una ave caída. Un cuerpecito sin vida y solo eso, y a todos les sería indiferente. 

Como dice ese poema de Robinson Jeffers:

Halcón Herido


Uno

El pilar astillado del ala es una muesca en el hombro maltrecho,
el ala cuelga como un pendón caído
y ya no puede usar el cielo eternamente, solo vivir con hambre
y dolor unos días. Ni gatos ni coyotes
abreviarán el tiempo de espera de la muerte, su captura sin garras.
Apostado en mitad del encinar, espera
al animal tullido que lo salve; o vuela de noche en un sueño
recordando la libertad; despertar es su ruina.
Es fuerte y el suplicio es peor para los fuertes, la impotencia es peor.
Los sabuesos del día llegan y lo atormentan
desde lejos, nadie sino la muerte redentora humillará ese cráneo,
la intrépida destreza, las terribles pupilas.
El Dios salvaje del mundo es compasivo a veces con aquellos
que piden compasión, no con los arrogantes.
Vosotros no le conocéis, gentes de la comunidad, o le habéis olvidado;
inclemente y brutal, el halcón le recuerda;
bello y salvaje, los halcones y moribundos le recuerdan.

Dos

Antes mataría a un hombre que a un halcón, salvo por el castigo;
pero al gran ratonero
no le quedaba sino el dolor inhábil
de su hueso quebrado, irreparable, el ala que al moverse
se mecía bajo sus garras.
Lo cebamos durante seis semanas, le di la libertad,
vagó por la región del promontorio y a la noche volvió suplicando morir,
no como un pordiosero, sino con la soberbia despiadada
de sus viejas pupilas.
El regalo de plomo llegó al atardecer.
Cayó tranquilo,
mullido como un búho, con suaves plumas femeninas; mas lo que
ascendió planeando: esa feroz urgencia: los martinetes
junto al río desbordado gritaron de temor mientras se levantaba
hasta desenfundarse casi del todo de la realidad.



miércoles, 29 de agosto de 2018

Por La Noche


Por La Noche


Es por la noche cuando hubiera apetecido mas paseos.
Cuando hubiera deseado mas abrazos
Mas palabras de afecto y de unión.
Es por la noche cuando hubiera deseado ser mejor hijo
mas comprensivo, más ecuánime, mas tolerante, mas cariñoso.
Cuando hubiera deseado ser mejor persona
en todos los sentidos.
Es por la noche
Cuando hubiera deseado mas y mas de todo eso que su
ausencia muerde.
Buenos momentos.
No digo que carecimos de ellos, por supuesto. Pero Hubiera preferido
menos tiempo perdido.
Por la noche conmigo mismo y todas esas penas que me arrancan el
alma mordisco a mordico.
Hasta que los parpados pesan.
Y Así cada noche. Noche tras noche.
Y hay quienes dicen que el tiempo lo cura.
Yo no lo sé.

viernes, 24 de agosto de 2018

Yoga Vasistha




Yoga Vasistha
He estado tomando algunas notas del Yoga Vasistha a medida que leo. La idea principal es "Todo es ilusión" y maneja el concepto del Brahman como esencia de la cual desprende todo: El Origen, la unidad total y final.
De tal forma que nosotros somos el Brahman, lo que somos y lo que es todo, es Brahman. Lo que vemos: el Velo de Maya o la ilusión, la cual se crea por inmediación de nuestra consciencia y ego. 

Según el libro dice:
"El mundo es la consciencia. La consciencia se despliega como akasha. Después aparece como aire, dotado de propiedad de movimiento.
Luego aparece como fuego, agua y tierra con diferentes minerales, y a continuación, formando los complejos cuerpos de los seres vivos."
La existencia se puede comprender con la siguiente parábola:
"El Océano es agua, las olas también son agua, pero cuando estas olas se dibujan en la superficie del océano, vemos ciertas ondulaciones y rizos que parecen realidades diferentes al agua con que están hechas. Lo mismo ocurre con el universo."
Entonces la liberación consiste en dejar de ser Jiva (sujeto no liberado) y mirar al vacío, el Brahman es vacío y no se concibe en espacio y tiempo.
Ideas fascinantes sin duda.
También habla sobre la muerte:
La muerte individual es la desaparición del cuerpo, la disolución de la consciencia. Cuando esta llega a su fin despertamos a nuestra condición mental, que sólo es la materialización de nuestras ideas, conceptos e ilusiones. El individuo o jiva, crea otro mundo después de su muerte.
Como los objetos de tus sueños nocturnos se desvanecen cuando despiertas, los de tu largo sueño diurno se desvanecerán y perderán su pretendida realidad a la hora de la muerte. De modo que todas las cosas, por muy encantadoras y convincentes que nos parezcan en nuestro sueño diurno o estado de vigilia, son irreales.”
Lo que vemos es lo que en realidad llamó Platón “El mundo fenoménico”; lo que podemos percibir con nuestros sentidos, podría extrapolarse la idea a “Lo ilusorio”

Hay quién podrá decir que el intelecto y el conocimiento es un obstáculo a la percepción de la verdad. Y que entre mas se conozca mas desdichados somos. Que es preferible la ignorancia y el no ser nada. En efecto. Pero el problema es que la ignorancia es solo ignorancia y el sujeto permanece en ella estando muy lejos de la liberación y del no ser nada, y de la completa vacuidad. En otras palabras “cree ser nada” pero asediado por los deseos, la ilusión, la ira, el ego, la avaricia, la no humildad e incluso la concepción de la humildad. (Es lo que el texto denomina como Jiva, no liberado) Así entonces es posible argumentar que “la ignorancia” no libera.
El Jiva esta latente a ir, en cualquier momento, en pos hacía lo ilusorio o banal. Permaneciendo en el ahamkara (ignorancia), tras el velo de maya o el mundo fenoménico de Platón.
Cuando se ha comprendido que todo es una ilusión, no necesitamos bregar por ser humildes, pues el ego caerá de inmediato y con el la no humildad. Lo que permite percibir todo como lo hacemos es la consciencia y el ego. De ahí que si accedemos a este nivel el ego caerá y desaparecerá la no humildad con todo y su antagónico.
Todo es pues una ilusión.
El Brahman, según mi juicio, no es exactamente la voluntad de Schopenhauer pero comparte ciertas similitudes, véase: “ El mundo como voluntad y representación” Aunque la idea no deja de ser muy similar y tener una marcada influencia.
Yo me introduje en estos temas a partir de que me topé con la obra de Schopenhauer; desde ese momento su pensamiento fue de vital importancia en mi manera de mirar el mundo. Mejor dicho previo a encararme con la obra de Schopenhauer debo decir que presentaba ideas incipientes. No estoy seguro pero creo que todo comenzó en la infancia; tendría yo al rededor de unos nueve años, quizás mas, no recuerdo. Crecí en el seno de una familia católica y piadosa. La mayor parte del tiempo, a partir de mi salida del Colegio, “cabe decir, un colegio católico” la pasaba con mi abuela, también religiosa al extremo. No obstante, en lo personal, algo en mi tierna cabeza infantil se resistía a aceptar la idea de un ser omnipotente y omnipresente. Algo me decía que todo eso era una farsa, una autentica mentira. Nunca fui un niño con mucha inocencia. Por supuesto mantuve esto en secreto como si fuese un crimen. Mas tarde me revelé. Como a todo en la vida se le llega su hora. Lo siguiente creo que fue la filosofía de Henry David Thoreau, los Diálogos, y Diogenes “el perro”. Y el concepto de la Ataraxia propuesta por los epícureos. Eso terminó por germinar la semilla. Luego llegó Schopenhauer y de ahí la filosofía hinduista y oriental.
Para mí, el pensamiento de Schopenhauer fue haberme encontrado con algo revolucionario, distintinto... una explicación cabal y original del mundo. Algo como:
-Mira aquí esta esto... esto es la verdadera explicación del mundo...
Ahí encontré la justificación ha varios asuntos que me venían rondando en la cabeza desde la infancia. Viejas ideas enraizadas y anudadas.
No obstante a ello he ido creando mi propia manera de ver el mundo. No profeso ninguna filosofía ajena, ni religión alguna. Creo que todo esto ha sido una base o mera influencia para mi forma de concebir la vida. Pero si fue lo que me permitió descubrir que nuestra tarea es un camino de autoexploración y de autoconocimiento para dar con aquellas cosas causales del sufrimiento. Analizar todo lo que hay en nuestro interior para conseguir la liberación, o lo que los viejos Griegos conocían como la “Ataraxia” o el “Nirvana” o la “Liberación”
Hago tanto hincapié en el autoconocimiento porque es la única forma que tenemos para comprender la verdad. Todo lo demás son impedimentos; religiones, creencias, falsas filosofías, sacerdotes, guías. gurús... ¡La pompa y la parafernalia de los templos y las imágenes religiosas...” todo esto son obstáculos para llegar a un camino un poco menos desdichado. No se diga ¡La idea de un dios contradictorio; cruel, benigno y vengativo!.
Si nosotros ubicamos como fuente de sufrimiento, la vanidad, la no humildad, la envidia, la ira... los miedos, hace falta un análisis de nosotros mismos para llegar hasta las raíces de ese problema y así poderlas eliminar. Consiste en un trabajo espiritual. En comprender que aquello solo es ilusorio. No basta con empeñarse en tratar de lograr un cambio a patadas y fuerza. Hace falta trabajo espiritual, interno.
La única forma viable que yo veo para conseguir la liberación tiene que ver con controlar nuestra mente “autocontrol” en base al autoconocimiento.
Al menos reconozco cuatro premisas básicas para partir al autoconocimiento:
1.- Establezco como base, la aceptación de la vida plagada de desdichas y calamidades
(pesimismo).
2.- La felicidad solo es un ideal imposible de alcanzar. (prototipo de perfección)
3.- Conocerse a uno mismo. (Indagar)
4.- En consecuencia a la “tercer premisa” desechar de forma paulatina la causa prima de
cada desdicha por separado a modo de cadena causal.


Bueno, les dejo con unas últimas lineas del Yoga Vasistha:
    La superación de la atracción y la repulsión por un esfuerzo de la voluntad, todavía no es verdadera sabiduría, si no mera fuerza de voluntad.”

domingo, 19 de agosto de 2018

Con el tiempo (poema de Jorge Luis Borges)





Levanto mi copa por el desarrollo tecnológico 
que hace posible burlar fronteras y permitir el acercamiento entre 
los hombres.



Hoy, simplemente, me permito la osadía de transcribir un poema de Jorge Luis Borges muy significativo para mí, con la intención de tenerlo siempre a mano.


Con el tiempo aprendí (poema de Jorge Luis Borges)


Con el tiempo aprendí la sutil diferencia que hay entre tomar la mano de alguien y encadenar un alma.

Con el tiempo aprendí que el amor no significa apoyarse en alguien y que la compañía no significa seguridad.

Con el tiempo…empecé a entender que los besos no son contratos, ni los regalos promesas.

Con el tiempo aprendí que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo…te das cuenta de que casarse solo porque “ya urge” es una clara advertencia de que tu matrimonio será un fracaso.

Con el tiempo comprendí que solo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estas al lado de esa persona solo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero.

Con el tiempo entendí que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de la mano, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado solo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendí que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendí que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes…

Con el tiempo comprendí que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona, es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo aprendía construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes.

Con el tiempo comprendí que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añoraras terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprendí que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo…. ante una tumba…, ya no tiene ningún sentido…


Pero desafortunadamente…esto solo lo entendemos con el tiempo.

Jorge Luis Borges