Apuntes para reflexionar: Vida, Literatura, Filosofía
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martes, 30 de octubre de 2018
lunes, 29 de octubre de 2018
¿Me está usted tomando el pelo?
¿Me
está usted tomando el pelo?
Ya había visto muchas veces a aquel viejecito. Era un pobre viejecito
andrajoso y flaco con una barba larguísima. Y siempre pasaba por la
acera de la estación donde yo trabajaba, cargando un costal al hombro. Nunca
habíamos cruzado palabra y nadie de por ahí cruzaba palabra con el.
Supongo que tiene que ver con que la gente no suele tener buena
opinión sobre los vagabundos y los borrachos. Tengo un conocido
cristiano ortodoxo que asegura que los vagabundos y los borrachos son
excrementos de la sociedad y que hasta los perros les muerden y
orinan por ello. Bueno conozco mucha gente que no es necesariamente
un vagabundo. ¿Excremento? quizás si, quizás no, y los perros les orinan. No se si será casualidad o
cosas de la vida, no me detendré a indagar sobre el asunto. Pero
regresando a lo del viejito. Muchos le veían tomar la vereda colina
arriba, otros decían que vivía en la calle pero realmente nadie
sabia con certeza de dónde había salido.
Aquel
Domingo en la noche, yo estaba escuchando el Orpheus de Stravinsky,
y bebiendo una cerveza a la puerta de mi casa. Era una noche de esas
calurosas con un aroma riquísimo y que hasta pesa irse a la cama. Había
luna llena y bastaba perfectamente como para poder prescindir de
cualquier otra iluminación. Mas sin embargo yo tenía encendida la
luz delantera. Me entretenía en mirar hacia el sembrado de cebollas y mis perros
estaban conmigo. De pronto comenzaron a ladrar y vi aproximarse una
figura, se trataba de aquel viejito rijoso cargando su costal,
parecía un poco fatigado e indefenso.
-¡Buena
noche! -me dijo- siento haber asustado a tus perritos.
-Ellos
están bien -contesté
Bajé
un poco el volumen del estéreo con el control remoto. Noté que su
costal estaba casi lleno. Lo descansó sobre el piso. Y dejó escapar el aliento. Los perros comenzaron
a ladrar.
-¡Calma,
calma! es amigo... .y dirigiéndome al anciano añadí- Yo le he visto antes a usted...
-Yo
también a ti. Trabajas en la estación de la avenida ¿verdad?
-Así
es. ¿Qué recoge en su costal?
-De
todo, especialmente papel y cartón. No deja mucho pero al fin de
cuentas para que quiero mucho si no tengo en que gastarlo. ¿A quién
podría dejarle tanto dinero?
-Me
parece algo muy atinado -respondí-
Recordé
que arriba en la habitación desocupada tenía un altero de revistas y
periódicos que me estaba estorbando, así que le dije:
-Creo
que tengo algo que darle. ¡Venga pase!
-No
estoy seguro de si eso es buena idea.
-¿Qué?
… ¡Oh claro! Ellos no le harán daño, se lo aseguro...
Abrió
la verja, los perros se levantaron y comenzaron a olfatear
circunspectos y desconfiados alrededor del desconocido.
- Son buenos animalitos...
-Espere
aquí, puede sentarse, ¿Quiere una cerveza?...
El
dudó...
-¡Esta
fresca...! -añadí
-Bueno
hoy es una noche particular, está bien -dijo
-Entonces
regreso en un momento.
Le
dejé con su cerveza y fui a buscar el altero de revistas. Eran
pesadas y realmente dudé si podría con toda esa carga.
-¡Eso
es muchísimo dinero! -dijo cuando miró el montón.
-Estaban
aquí cuando me mudé. No son mías. Jamas me fumaría esto...
Entonces
el comenzó a mirarlas. Te lo agradezco mucho, me gustaría darte
algo a cambio.
-No
por favor...
-¿Entonces
puedo tomar otra cerveza?
-Claro.
Fui
a la nevera y saqué dos. Dio un trago largo...
-¡Ahjjjj!
Esta muy buena. Así fresquita... en otro tiempo yo fui buen bebedor
de cerveza, hace mucho cuando estaba casado y tenia un hogar.
-¿Un
hogar? -dije- ¿Quiere decir que ahora no lo tiene?
-Por
supuesto que lo tengo, vivo muy cerca. Pero antes era un verdadero
hogar ¡tu sabes!
-Una
buena vida... -Apunté
-Claro...
y una mujer, un hijo, y un auto... y como tu dices, era una excelente
vida.
-¿y
qué pasó?
-Bueno,
yo era profesor de filosofía en la universidad... puedes buscar mi
nombre en los archivos del setenta y siete... si tu quieres... mi nombre es...
-No
es necesario -Interrumpí- ¿Y qué sucedió?
El anciano me miró y agachó la cabeza.
Pensé
que había sido demasiado indiscreto, le pedí disculpas, pero el
siguió sin contestar.
-¿Tienes
un cigarrillo?
-Lo
siento no fumo. Pero tome otra cerveza...
-aún
tengo, -dijo el viejito
Sacó
una colilla de a medio fumar del bolsillo de su chaqueta y la
encendió.
Los
perros ladraron de nuevo.
-¡Calma,
calma...!
-No
les gusta el olor a tabaco.
-AJAMM...
No le importó el comentario. Y siguió mirando hacía el sembrado, como escudriñando mientras atacaba la colilla.
Los perros se hicieron un ovillo y se echaron de nuevo a mis pies.
Y habló.
-Bueno,
sucedió que una noche, me encontré con un hombre y me enseñó su
secreto.
-¿Qué
secreto? -dije
-Me
enseño a volar.
-¿Quiere
decir a pilotar una aeronave?
-No,
a volar. Como las aves.
Casi
suelto la carcajada. Tuve que
reprimir la risa una vez mas. Entornó sus párpados cuando dio otra
calada al cigarrillo. Estaba compartiendo mi cerveza con un
demente. Y entonces me quedó claro que su condición se debía a su locura. Pero me comporté con mucha cortesía. Y pensé: ¡Finalmente es un loco inofensivo y hasta divertido!
-¿Ah
volar? -dice.
-Como
lo oyes. -Hubo un silencio- Soltó una risa sarcástica y dijo: -Creo que tu también piensas que estoy loco.
Rasgó
la colilla en su zapato y bebió cerveza.
-Es natural... -Añadió.
Me limitaba a escuchar bebiendo de mi botella.
-No es una historia muy larga. Todos
pensaron que había enloquecido y mi mujer me internó en un
manicomio. Me trataron con electrochoques al principio, agua fría, medicinas que
me impedían pensar y luego me recluyeron...
-¿Y
cómo salió?
-Volando
, hijo, volando.
-¿Y
su mujer, y...?
-Lo
perdí todo muchacho, todo... pero no me importa. Familia, empleo,
amigos, respeto... ¿Sabes porque?... la razón es que tengo lo que nadie puede
comprar. Si quisiera podría ser inmensamente rico.
Debo
aceptar que los locos son geniales. Pero dije:
- Pues eso no puede ser cierto. No se ha sabido nada de que alguien se haya fugado de un manicomio volando.
-¡Salí
sin que me vieran! Después pensé que era mejor que todos creyeran que
estaba loco si quería vivir libre... ¿Entiendes?
Resolví
dejar de contradecirle al fin de cuentas estaba mas demente que una
cabra...
Levantó
los hombros. Miró hacia la Luna.
-¡De
verdad es una buena noche!
-Si
que lo es -contesté
-¡Es
lamentable!
-¿Qué
es lamentable?
Ignoró
esto último.
Estuvo unos instantes en actitud reflexiva, evocativa. Luego dijo:
-La
mente es increíble. Solo basta con desearlo de verdad y volarás. No
esperes lograrlo a la primera. Debes mentalizarte, todo consiste en
mentalizarte.
-¿Telequinesis?
-No
lo sé.
-¡Ah
ya entiendo! Al fin me sentí como un estúpido. Su volar se refería a soltar la mente de sus ataduras. Ahora todo me parecía mas coherente. Aquel hombre me había estado hablando en metáforas. Entonces pensé que era un poco sinverguenza.
Uno
de mis perros se arrimó al desconocido, este le palmeo la testa.
-¡Mira,
le gusto!
-Claro
-dije.
-Bueno,
es algo tarde, será mejor que me vaya, no me gusta importunar.
Gracias por las cervezas, tu obsequio y tu charla. Piénsalo. Solo
hace falta concentración.
-Si
-dije- seguro. ¡Gracias por decírmelo!
-
No me lo agradezcas.
-Bueno
será mejor que me vaya.
Comenzó
a juntar sus cosas. Le ayude a hacer un atado con las revistas.
-¿Podrá
con todo eso?
-¿Ya
me las arreglaré? -dijo él.
Regresé
a mi silla de la entrada y destapé otra cerveza. Esa noche no iría a la cama. Bebería mas y mas cerveza. ¿Qué otra cosa puede hacer el solitario?
El viejito se
sujetó el costal al hombro con unos tirantes zurcidos y luego cargó
el montón de revistas. Cuando terminó se irguió un poco y comenzó a
¡ELEVARSE! y a unos veinte metros se alejó deprisa ¡VOLANDO!
Arrojé el bote de cerveza y me levanté para ver en aquella dirección. Solo
pude distinguir una forma negra pequeña tras una luna muy grande y
cercana.
Recogí la lata de la cerveza y me quedé examinándola
muy preocupado.
Después ya
no pude verle. Erguí mi cuerpo y cerré los ojos pero no
paso nada. ¡Algo debió poner en mi cerveza! Pensé. Volví a intentarlo pero sin resultados. Nunca volví a verle.
Un
perro aulló en algún sitio, por la lejanía. Y la Luna y la noche
continuaban hermosas.
Y
como dijo el viejito esto nadie lo creerá, y yo no pido que tu lo
creas.
miércoles, 10 de octubre de 2018
Crepúsculo
Crepúsculo
Ha parado de llover, o al menos las lluvias se presentan mas ocasionales, desciende la temperatura. Es la hora del crepúsculo, y es un bonito crepúsculo; masas de nubes bien distinguibles en un cielo limpio con tonalidades de naranja. Muy relajante. Me gusta mirarlo. Sobretodo con la luz apagada... aveces acompañado de algo de buena música. De preferencia Chopin, o algo de Schubert... pero la mayoría de las veces así, en silencio, tan solo en silencio físico y mental.
lunes, 8 de octubre de 2018
El mundo es mi representación
El
mundo es mi representación
He
estado meditando un poco sobre el concepto de “Ilusión” el
famoso enunciado que Schopenhauer maneja al principio del primer
capítulo de su obra mas importante “El mundo como voluntad y
representación” y aquí
muestro un extracto:
«El
mundo es mi representación»: esta es la verdad que vale para todo
ser viviente y cognoscente, aunque solo el hombre puede llevarla a la
conciencia reflexiva abstracta: y cuando lo hace realmente, surge en
él la reflexión filosófica. Entonces le resulta claro y cierto que
no conoce ningún sol ni ninguna tierra, sino solamente un ojo que ve
el sol, una mano que siente la tierra; que el mundo que le rodea no
existe más que como representación, es decir, solo en relación con
otro ser, el representante, que es él mismo...>>
Pero
como el reconoce párrafos mas adelante ( y sobre lo que es sencillo
quedar convencidos con un somero repaso por los textos de la doctrina
“Vedanta Advaita” los “Upanishad” y demás textos
hinduismos sin pasar de largo por el “Yoga Vasistha” ya lo
he mencionado en otra ocasión) la idea ya se venía manejando desde
tiempos muy antiguos. Era una verdad bastante machacada y dice en el
mismo primer capítulo.
“Esta
verdad no es en modo alguno nueva. Se hallaba ya en las
consideraciones escépticas de las que partió Descartes. Pero fue
Berkeley el primero que la formuló claramente: con ello ha contraído
un mérito inmortal en la filosofía, si bien el resto de sus
doctrinas no se puede mantener. La primera falta de Kant fue el
descuido de ese principio, tal y como se ha explicado en el apéndice.
En el último de sus tratados: On the philosophy of the Asiatics;
Asiatic
researches, vol. IV, p.164, W.Jones atestigua lo tempranamente que la
sabiduría hindú conoció esa verdad fundamental, ya que aparece
como el principio fundamental de la filosofía vedanta atribuida al
Vyasa”
Lo
anterior no se refiere a una negación del concepto de “materia”
en otras palabras: no afirma que los árboles, las rocas, el mar no
exista; que sea una especie de fantasía o efecto de birlibirloque,
de encantamiento o magia... pues sería una estupidez pensar en algo
semejante.
Pero
a menudo tomo consciencia de lo tangible de esta verdad. ¡Y como
nuestra representación puede ser tan frágil y verse alterada por
una multitud de factores!
Incluida
nuestra apreciación al arte. Las drogas alteran esta forma de
percepción y son a mi ver el ejemplo mas claro de la alteración de nuestra representación del mundo. Por ejemplo:
Me
acuerdo de la primera vez que probé el Cannabis... me regalaron un
cogollo... y arranqué un trocito y comencé a mascarlo...
Estaba
gomoso resinoso... y en la boca se escuchaba "Squitzzz,
Squitzzz, Squitzzz..."
Pasaron
20 minutos... y me dije:
-¡no se siente nada...! cogeré otro pedazo...
Arranqué
otro pedazo, tres veces mas grande que el anterior y me lo bajé con
un buen trago de cerveza.
Lo
que mi experiencia no me iluminaba era de que aquel, era del tipo de
Cannabis mas mordedor y ponzoñoso que pudiera haber...
Para
quién no lo sepa el Cannabis si suele tener efectos alucinógenos.
Recuerdo
que fui a la cama a leer pero como no me podía concentrar, puse algo
de música y regresé a la cama. Estuve un muy buen rato así,
inmerso en una sensación de frustración. Hasta el momento no había
notado ningún síntoma fuera de lo común. Y comencé a dudar (como
todo primerizo) si no me habían dado gato por liebre.
Todo
sucedió muy repentino. De forma rápida, fugaz, vi como una araña
negra de unos cinco centímetros estaba trepando por mi brazo y
recuerdo que me lo tomé con mucha tranquilidad
-¡JAJA!
una araña...
Me
tiré a la cama nuevamente, y al instante me levanto como un
condenado...
-¡Mierda
una araña! -exclamé
Busqué
la araña por toda la cama y no había nada.
Lo
siguiente fue una alteración en la percepción del color rojo. Todo
lo veía mas caliente, el blanco era blanco pero con algo de matices
rojos, un poco anaranjado, no sé si me explique. Luego comenzó esa
sensación de distorsión, como si las cosas estuviesen echas de
gelatina. Y la sed..., una sed intensa.
Claramente
podía percibir como si mi temperatura corporal se hubiese disparado
hasta 45° me alarmé un poco. Fui por el termómetro y era de 36.4°
si mal no recuerdo. El termómetro se me cayó al piso y el mercurio
se desperdigó. Algo muy notorio que recuerdo es que cualquier objeto
lo examinaba con un interés especial. Realmente convencido de que
había algo interesante en ellos. Y aquí es donde entra una vez mas
el concepto de “El mundo es mi percepción”
En
ese estado mi consciencia percibía las cosas de una manera distinta
a lo común. Lo que no era tan bello me parecía mas bello, lo que no
era feo lo hacía ver en lo que parecía su estado mas objetivo...
Algún día me extenderé mas sobre todo esto. Aquella experiencia
fue muy divertida, una especie de juego. Pienso que podría servir para ejemplificar de una manera mas o menos próxima esa frase "El mundo es mi representación"
Por último. Existen algunos libros muy interesantes que tratan el tema de la percepción y las drogas de una manera mas exhaustiva...
Por último. Existen algunos libros muy interesantes que tratan el tema de la percepción y las drogas de una manera mas exhaustiva...
Aquí
les dejo la lista con tres de los mejores ejemplares para quién
desee ahondar en el tema.
1.-
Las puertas de la percepción--- Aldous Huxley
2.-
Sobre el Hachís --- Walter Benjamin
3.-Paraísos
Artificiales --- Charles Baudelaire
lunes, 1 de octubre de 2018
Noche de Otoño
Noche de Otoño
Primero las tardes se
hicieron mas frías y húmedas. El cielo se cubrió y de vez en
cuando se dejó sentir una lluvia fina y escueta, alternadas con
otras mas fuertes que arrastraron el fango y piedras colina abajo.
Cuando finalmente parecían a punto de soltar, la temperatura subió
y todo el fango depositado en la carretera proveniente de la ladera se secó y los autos levantaron una nube de polvo al pasar.
Tres días consecutivos sin lluvia y cielo encapotado durante la noche. Pero las
últimas lluvias del Verano comenzaron nuevamente la penúltima
semana de Septiembre y se mantuvieron toda la primer semana de Otoño.
Neblina por las mañanas, sol, y tormentas. Verdaderas tormentas por las tardes; quiero decir, truenos
relámpagos, colinas desgajadas, calles inundadas. Verdaderas
trombas. Por la mañana todo como si nada hubiese sucedido, los
pajarillos trinando, el cielo despejado. Un sol que parecía sonreír.
¡JAJA!
En todo ese tiempo las
nubes manutuvieron cubierto el cielo desde media tarde al amanecer del día siguiente.
Finalmente a la segunda noche de esta semana y
de la última lluvia, una estrella se mostró nítida tras un hueco
de las masas de nubes. El cielo escampó por un instante. Debía darme prisa. Las nubes
dieron paso a la luz lunar. La noche se hizo clara. La tierra húmeda. Y ahí esta; es simplemente una noche de Otoño. La imagen
lo dice todo. No hay nada mas que agregar. He esperado mucho para
sacar esta instantánea. Mirando al cielo todas las noches.
Significa mucho para mí
en lo sentimental. Es un secreto. Algo simbólico. Tiene que ver con
cierta posición de las estrellas que se repite año con año y se
configura solo en esta estación hasta el inicio de Primavera.
Siempre he creído que
mirar el cielo tiene su encanto; pero un encanto romántico y
melancólico.
miércoles, 26 de septiembre de 2018
Tiempo y vida
Tiempo y vida
Esta foto la tomé hoy. Apenas ayer era un capullo. Hace una semana mas o menos; un botón. Ahora toda una Rosa en las puertas de su madurez. ¡Mañana quien sabe!
La vida de las Rosas en
tan breve en relación a la nuestra. Pero todo es relativo. Podemos
pensar en que un hombre de noventa años (creo que la media de vida
esperada hoy en México, es alrededor de 77 años, en EUA de 78 años,
en España de 83 años mas o menos...) ha vivido una vida muy
longeva, pero todo depende del contexto en que hablemos.
He llegado a saber de una
ballena que en el 2010 fue capturada por un barco científico para su
evaluación, y encontraron encarnado en su cuerpo un arpón del siglo
XIX.
También he escuchado sobre la
muerte “ mas o menos reciente” de una tortuga de la época de
Charles Darwin.
Y que existen virus cuya
permanencia en este mundo es de algunos segundos o milisegundos, no
sé... y son longevos en comparación a otro tipo de virus.
Pero también todos
sabemos que el tiempo de vida de los animales mas longevos es
mediocre en relación de la tierra, y a su vez, esta, en relación a
otros astros y la vía láctea, las estrellas, y los agujeros negros
y todas esas cosas que hay ahí fuera.
Todo es relativo. ¡Se va
o se viene según se vea!
Cuando somos niños y
jóvenes el tiempo parece transcurrir abominablemente despacio. Y
puede uno echar una ojeada hacia el futuro, y mirar mucha tela de
donde cortar. ¡Ademas uno se cree una especie de ser privilegiado e
inmortal! ¡La muerte se percibe como algo ajeno!
Solemos decir <<Algún
día moriré>> pero ese día es tan lejano (por lo normal) que
no lo reflexionamos con absoluta seriedad. Y al contrario nos parece
romántico.
El tiempo nos va revelando
muchas cosas de nosotros mismos. Cuando alcanzamos cierta edad uno se
puede permitir ser mas paciente, mirar hacía a tras y ver un buen
trecho recorrido; entonces ese es un indicador para comprender que ya
tenemos nuestros años. Al fin de cuentas lo que hicimos y lo que no
hicimos no importa realmente. Pero tampoco es posible desligarnos por
completo de nuestro pasado por que de alguna manera somos nuestras
viejas decisiones tomadas, y las decisiones que tomemos ahora
configuran nuestro futuro.
Y por supuesto, la vejez
tiene que ser una etapa interesante. (no indaguemos ahora en sus
dificultades)
Casi nunca dejamos de ser
los mismos, pero somos los mismos con ciertos cambios, virtudes,
calamidades, defectos... El carácter es algo que veo imposible
cambiar. Es lo que nos permite salir mas o menos airosos de esta vida.
Bueno.
Será hasta la próxima...
Buenas noches.
lunes, 17 de septiembre de 2018
La conjura de los necios
La
conjura de los necios
La
de la imagen es la estatua de Ignatius J. Reilly, el protagonista de
la novela
“La
conjura de los necios” de John Kennedy Toole.
Se
encuentra fuera del hotel Hyatt en el 800 de Iberville St, del lado
principal en Canal St, en lo que hace algunos años era el Chateau
Bourbon en el barrio Frances de Nueva Orleans, USA.
Se
dice que gran parte del contenido de la novela corresponde a datos
autobiográficos del autor, naturalmente, adaptados y condimentados
al estilo literario irónico y satírico. Por supuesto es una novela
que divierte, pero sucede que tras el telón encontramos una cantidad
ingente de sufrimiento. Es un denominador común en la literatura y
la vida, ya que después de todo la literatura es un reflejo de esta.
Puedo mencionar muchísimos casos.
Ahora
recuerdo un Prólogo bastante significativo, de la novela “La vida
inútil de Pito Pérez” del escritor Méxicano José Rubén Romero
este dice así, aquí va un fragmento;
“Será bueno dejar asentadas en el papel antes de que la muerte que llevo en el alma descienda a mi mano, algunas travesurillas de Pito Pérez. Tal vez no sean del todo regocijadas, porque la miseria no engendra alegrías y la risa de los pobres, cuando de tarde en tarde se ríen, parece mueca de dolor...”
Hay
una cantidad de razones particulares por las que un escritor hace lo
que hace. Muchos lo hacen por vivir esas vidas que no han podido
vivir, lo cual es lo mismo que escribir para abstraerse de su
realidad, para tener una válvula de escape. Otros para explorar y
entender la vida. Otros porque su vida es demasiado intensa y tienen
el impulso de contar sobre las cosas que pasan por ahí...
De
cualquier modo, el artista es un ser que sufre. Y sus personajes
son seres que caminan en el filo del acantilado, que moran en los
extremos mas peligrosos de la vida, prestos a precipitarse a la
tragedia. A un paso de las cárceles, y los hospitales y los
manicomios. Hasta ahora no me encontrado una sola historia literaria
donde los personajes salgan de este patrón.
En
toda expresión artística sincera, hay un espíritu que grita. Un
pasado mas o menos atribulado, una necesidad de alivio y
justificación.
Se
cuenta que Kennedy Toole, reflejó parte de su vida personal en esta
novela, que desde cierta manera, si se quiere ver así, fue la
culpable, directa o indirecta, de su muerte.
Ignatius
Realli es un hombre de treinta y tantos años que vive con su madre,
y navega a contra corriente. Un ser nacido a destiempo, inadaptado,
neurótico e incomprendido, convencido de que el mundo es el que
marcha mal. Que se esta viviendo una época en que los valores
humanos, las buenas costumbres, el concepto de hombre libre están al
colmo de su deterioro. Y sueña con legarle al mundo su mira
particular de concebir las cosas... En pocas palabras fantasea con un
cambio. ¡Igantius Realli no va en contra de la sociedad, la sociedad
va en contra de él!
No
digo mas, la novela es una sorpresa y no quiero ser el “el infame”
que les robe la experiencia reveladora”
Solo
quiero decir que fue una novela incomprendida en su momento, y que
sufrió una negativa por parte de los editores al ser publicada. Se
cuenta que esa situación desencadenó una crisis depresiva
fuertísima en el autor, que lo llevó a perder el control de la
bebida y finalmente a quitarse la vida conectando una manguera del
tubo de escape de su auto al interior de la cabina y encerrándose
dentro.
Algún
tiempo después la novela fue publicada y debidamente reconocida a
instancias de su madre.
Situación
bastante frecuente con los grandes, mientras que las librerías están
atestadas de enanos y mediocres.
domingo, 16 de septiembre de 2018
Cálido Buen Vino
Cálido Buen Vino
Ya se anuncian las tardes grises
y frías
de un cercano Otoño.
Magnifica vista tengo desde esta
ladera.
La ciudad luce bella.
Como un ser que yace consciente.
Las fábricas, los subterráneos
y los edificios tragan y escupen gente.
Yo aquí sin preocupación
alguna. Holgazaneando.
La ventana tapizada de papel
periódico para proveer calidez.
Y mi vaso de buen vino caliente
por compañía.
Arraigado a la verdad.
El desapego absoluto.
Reivindicado el ser y el cuerpo.
Casa oscura,
por la acera escucho deambular
gentes
en su ir y venir
indiferentes a mi casa; les
observa como
bestia de ojos apagados.
No me relaciono.
La amistad es una atadura de la
que
prefiero prescindir.
Subterfugios al mundo ilusorio.
¡Ilusión, no existencia,
absurdo!
Es la vida.
¡Salud!
Cálido Buen Vino.
miércoles, 12 de septiembre de 2018
martes, 4 de septiembre de 2018
Insomne
Estoy de pie en medio de la carretera con una mujer.
Lleva un vestido de percal, blanco y vaporoso y hace mucho calor.
Comienzo a sentir sofoco. Algo hay entre nosotros pero no estoy
seguro que sea atracción sexual. No hablamos. Miro al rededor y solo
veo los espejismos del desierto. Cierro los ojos y me limpio el sudor
con la manga de la camisa. Cuando los abro de nueva cuenta la mujer
ya no está a mi lado, le veo, pero muy lejos en el horizonte. Trato
de llegar hasta ella pero cuanto mas avanzo mas se aleja. Es inútil.
A cada zancada se aleja lo doble de distancia. Desisto y caigo de
rodillas frustrado. Antes de sentir el golpe despierto algo agitado.
Siempre es así. Es la cuarta ocasión que sueño lo mismo en el mes.
Ha sido un Verano muy pesado para mí, el divorcio, demasiada ira y
ansiedad e insomnio. Me cuesta mucho autocontrolarme, por eso vine
aquí. Pretendo dejar las pastillas.
Me hospedo una temporada en la propiedad de un lugareño
que aceptó alquilarme una habitación independiente de su casa. Es
bastante rústica, construida de madera y techo a una agua por estar
adosada al muro lateral de la casa principal. ¡Ya voy para un mes! El único inconveniente
es que hay que cagar en una letrina que hiede demencial, asqueroso.
¡Y la orilla del agujero es de madera de abeto!
Manolo tiene como cincuenta y tantos años, vive con su
esposa y dos hijas que están maravillosas, Paula y María de 23 y 27
años. Aveces las espío cuando se bañan. << Las dulces
corderitas acechadas por el lobo feroz>>
Son bastante tímidas, y de tener mas tiempo a solas
seguramente habríamos dado un paso mas, solo que su madre no les
quita el ojo de encima. Se nota que son todas unas hembras con una
actividad hormonal a punto de hacer saltar la tapa. Pero ahí las
mujeres deben ser sumisas. Paula desea vivir en la ciudad. Pude
escucharle el otro día.
Nuestra comunicación se limita a unas cuantas palabras
de negación o asentimiento y ha miradas furtivas y veloces.
Me concentro en volver a dormir pero no puedo. Consulto
el reloj. Es la una y cuarto de la mañana.
La hora perfecta para pescar Lobinas. Voy por la caña y
los anzuelos y salgo de la casa. A esa hora es cuando las lobinas que
durante el día huyen del calor se arriman a zonas poco profundas
para buscar alimento. Son como yo. Mas activas de noche.
Manolo y su familia están durmiendo. Me alejo de la
casa sin hacer ruido. El perro se despierta pero me conoce, mueve
el rabo, le llevo conmigo. Llego al lago. Me gusta pescar desde el
embarcadero pero es el sitio mas común y predilecto de los
principiantes. Un par de sujetos están pescando ahí con anzuelo y
caña, parecen dos campistas. Es muy común encontrarse por la noche
tipos pescando con tarraya. Aprovechan las tinieblas para hacerlo
furtivamente, cuando la vigilancia es casi nula. Elijo un buen sitio
de la orilla con el agua un poco mas arriba de las rodillas y lanzo
un señuelo Jig. El perro no se arrima al agua. Permanece olisqueando
los árboles y hurgando por ahí. Es un perro de una sangre muy noble
de padre coyote y madre perro, durísimo, serpientero, con una enorme
cicatriz en el cuero justo detrás de la base del cráneo. No tiene
nombre. Simplemente llegó un buen día y nunca se fue. Nunca nadie
le llama de una manera en especial. Es un animal un tanto extraño y
aveces solitario. Sus ojos brillan de manera singular en las noches
de Luna, como si una energía extraterrena, o el espíritu del
bosque estuviese arraigado en él. Una vez se marchó durante un mes
completo. Nadie le volvió a ver y todos pensaron que lo habían
destrozado los coyotes. Regresó a la quinta semana. Si lo pensamos
mejor quizás no tenga nombre por el simple hecho de que no hay
manera posible de nombrarle. Es simplemente “perro”.
Estuve intentando mas o menos por una hora. Saco el
anzuelo y veo que picó una. Es pequeña, subdesarrollada. La
desengancho del Sedal y la regreso al agua. Vuelvo a intentar. Al fin
pica una de unos dos kilos, bastante para mí. Extraigo una hoja de banano de mi morral
la envuelvo y la guardo dentro. La próxima es como de un kilo y
medio. Corro con suerte. Una media hora mas tarde Pica algo. Me da
trabajo. Es un animal no muy pequeño pero tampoco muy grande. Tengo
que ir mas al fondo por cuestión de comodidad. El agua me llega mas
arriba de las rodillas. Esta templada. Agradable. Pero mas tarde se
logrará poner un poco mas fría. No quiero ir mas allá, lo que
menos quiero en zambullirme por completo, me basta con el pantalón y
las botas para agua mojadas. ¡Que dura la vida del pescador! El
animal tira fuerte pero no demasiado, el sedal es muy resistente halo
con fuerza. Miro al fin un espécimen gordo. Mientras halo
paulatinamente voy retrocediendo a la orilla. El pez deja de luchar.
Cuando al fin lo tengo fuera sobre la orilla, el perro se arrima a
olisquear. Es una carpa de unos tres kilogramos mas o menos. ¡Una
pieza excelente! Me considero muy afortunado. La envuelvo también y
mientras lo hago miro que han comenzado a formarse nubes. Me reviso en busca de sanguijuelas. Se deja ver
un destello al otro lado del lago. Recojo mis cosas y emprendo el camino con el
perro. La casa solamente se encuentra a unos cuatrocientos metros
sobre un declive. Le obsequiaré los pescados a Manolo seguramente.
En la propiedad todo continúa en silencio. Doy algunas
vueltas. Aún no puedo conciliar el sueño. Leo “La Montaña
Mágica” de Thomas Mann a la luz de la bombilla. Avanzo unas dos
paginas sin poner atención. Escucho un trueno. Y me quedo mirando al
techo. Apago la bombilla. La luz de los relámpagos se vuelve mas
intensa. En cuanto mis ojos se habitúan a la oscuridad, los destellos
me obligan a cerrar los párpados. Poco después se suelta un
verdadero vendaval vientos fortísimos. Todo aquello parece siniestro,
desolado. La copa de los pinos se dobla. Yo vuelvo a la cama. Abro la
boca y trato de no pensar. Consulto el reloj. Las tres quince de la
mañana. Vuelvo a mi lecho... no pensar, no pensar... me concentré
en las figuras que se forman tras mis parpados. y al fin creo que debí quedarme dormido.
sábado, 1 de septiembre de 2018
Ave
Ave
Y ahí estaba,
simplemente, posada sobre una estructura de fierro. Era una tarde que
me sentía particularmente vacío, como el cielo; plomizo. Pensando
en la intensidad que representó el mes de Agosto para mí, y los
cambios irreversibles que dejó en mi vida; entonces le miré ahí
reposando, acurrucada.
Le tomé una instantánea
por que me pareció que debía escribir algo sobre ella. Aveces me
sucede. Se me presentan cosas sobre las que de algún modo mas tarde
se van a configurar en algo escrito, o aveces de inmediato.
No se describir lo que
sentí al verle ahí, especialmente hermoso y libre, mi ave. Como si
desprendiese un aura y se me vino a la mente que quizás, pronto, no
existiría mas. Sería una ave caída. Un cuerpecito sin vida y solo
eso, y a todos les sería indiferente.
Como dice ese poema de
Robinson Jeffers:
Halcón Herido
Uno
El
pilar astillado del ala es una muesca en el hombro maltrecho,
el
ala cuelga como un pendón caído
y
ya no puede usar el cielo eternamente, solo vivir con hambre
y
dolor unos días. Ni gatos ni coyotes
abreviarán
el tiempo de espera de la muerte, su captura sin garras.
Apostado
en mitad del encinar, espera
al
animal tullido que lo salve; o vuela de noche en un sueño
recordando
la libertad; despertar es su ruina.
Es
fuerte y el suplicio es peor para los fuertes, la impotencia es peor.
Los
sabuesos del día llegan y lo atormentan
desde
lejos, nadie sino la muerte redentora humillará ese cráneo,
la
intrépida destreza, las terribles pupilas.
El
Dios salvaje del mundo es compasivo a veces con aquellos
que
piden compasión, no con los arrogantes.
Vosotros
no le conocéis, gentes de la comunidad, o le habéis olvidado;
inclemente
y brutal, el halcón le recuerda;
bello
y salvaje, los halcones y moribundos le recuerdan.
Dos
Antes
mataría a un hombre que a un halcón, salvo por el castigo;
pero
al gran ratonero
no
le quedaba sino el dolor inhábil
de
su hueso quebrado, irreparable, el ala que al moverse
se
mecía bajo sus garras.
Lo
cebamos durante seis semanas, le di la libertad,
vagó
por la región del promontorio y a la noche volvió suplicando morir,
no
como un pordiosero, sino con la soberbia despiadada
de
sus viejas pupilas.
El
regalo de plomo llegó al atardecer.
Cayó
tranquilo,
mullido
como un búho, con suaves plumas femeninas; mas lo que
ascendió
planeando: esa feroz urgencia: los martinetes
junto
al río desbordado gritaron de temor mientras se levantaba
hasta
desenfundarse casi del todo de la realidad.
miércoles, 29 de agosto de 2018
Por La Noche
Por La Noche
Es por la noche cuando hubiera
apetecido mas paseos.
Cuando hubiera deseado mas
abrazos
Mas palabras de afecto y de
unión.
Es por la noche cuando hubiera
deseado ser mejor hijo
mas comprensivo, más ecuánime,
mas tolerante, mas cariñoso.
Cuando hubiera deseado ser mejor
persona
en todos los sentidos.
Es por la noche
Cuando hubiera deseado mas y mas
de todo eso que su
ausencia muerde.
Buenos momentos.
No digo que carecimos de ellos,
por supuesto. Pero Hubiera preferido
menos tiempo perdido.
Por la noche conmigo mismo y
todas esas penas que me arrancan el
alma mordisco a mordico.
Hasta que los parpados pesan.
Y Así cada noche. Noche tras
noche.
Y hay quienes dicen que el
tiempo lo cura.
Yo no lo sé.
viernes, 24 de agosto de 2018
Yoga Vasistha
Yoga Vasistha
He estado tomando algunas
notas del Yoga Vasistha a medida que leo. La idea principal es "Todo
es ilusión" y maneja el concepto del Brahman como esencia de
la cual desprende todo: El Origen, la unidad total y final.
De tal forma que nosotros
somos el Brahman, lo que somos y lo que es todo, es Brahman. Lo que
vemos: el Velo de Maya o la ilusión, la cual se crea por
inmediación de nuestra consciencia y ego.
Según el libro dice:
"El mundo es la
consciencia. La consciencia se despliega como akasha. Después
aparece como aire, dotado de propiedad de movimiento.
Luego aparece como
fuego, agua y tierra con diferentes minerales, y a continuación,
formando los complejos cuerpos de los seres vivos."
La existencia se puede
comprender con la siguiente parábola:
"El Océano es agua,
las olas también son agua, pero cuando estas olas se dibujan en la
superficie del océano, vemos ciertas ondulaciones y rizos que
parecen realidades diferentes al agua con que están hechas. Lo mismo
ocurre con el universo."
Entonces la liberación
consiste en dejar de ser Jiva (sujeto no liberado) y mirar al vacío,
el Brahman es vacío y no se concibe en espacio y tiempo.
Ideas fascinantes sin
duda.
También habla sobre la
muerte:
“La
muerte individual es la desaparición del cuerpo, la disolución de
la consciencia. Cuando esta llega a su fin despertamos a nuestra
condición mental, que sólo es la materialización de nuestras
ideas, conceptos e ilusiones. El individuo o jiva, crea otro mundo
después de su muerte.
Como
los objetos de tus sueños nocturnos se desvanecen cuando
despiertas, los de tu largo sueño diurno se desvanecerán y perderán
su pretendida realidad a la hora de la muerte. De modo que todas las
cosas, por muy encantadoras y convincentes que nos parezcan en
nuestro sueño diurno o estado de vigilia, son irreales.”
Lo que vemos es lo que en
realidad llamó Platón “El mundo fenoménico”; lo que podemos
percibir con nuestros sentidos, podría extrapolarse la idea a “Lo
ilusorio”
Hay
quién podrá decir que el intelecto y el conocimiento es un
obstáculo a la percepción de la verdad. Y que entre mas se conozca
mas desdichados somos. Que es preferible la ignorancia y el no ser
nada. En efecto. Pero el problema es que la ignorancia es solo
ignorancia y el sujeto permanece en ella estando muy lejos de la
liberación y del no ser nada, y de la completa vacuidad. En otras
palabras “cree ser nada” pero asediado por los deseos, la
ilusión, la ira, el ego, la avaricia, la no humildad e incluso la
concepción de la humildad. (Es lo que el texto denomina como Jiva,
no liberado) Así entonces es posible argumentar que “la
ignorancia” no libera.
El
Jiva esta latente a ir, en cualquier momento, en pos hacía lo
ilusorio o banal. Permaneciendo en el ahamkara (ignorancia), tras el
velo de maya o el mundo fenoménico de Platón.
Cuando
se ha comprendido que todo es una ilusión, no necesitamos bregar por
ser humildes, pues el ego caerá de inmediato y con el la no
humildad. Lo que permite percibir todo como lo hacemos es la
consciencia y el ego. De ahí que si accedemos a este nivel el ego
caerá y desaparecerá la no humildad con todo y su antagónico.
Todo
es pues una ilusión.
El
Brahman, según mi juicio, no es exactamente la voluntad de
Schopenhauer pero comparte ciertas similitudes, véase: “ El mundo como voluntad y representación” Aunque la idea no deja de
ser muy similar y tener una marcada influencia.
Yo
me introduje en estos temas a partir de que me topé con la obra de
Schopenhauer; desde ese momento su pensamiento fue de vital
importancia en mi manera de mirar el mundo. Mejor dicho previo a
encararme con la obra de Schopenhauer debo decir que presentaba ideas
incipientes. No estoy seguro pero creo que todo comenzó en la
infancia; tendría yo al rededor de unos nueve años, quizás mas, no
recuerdo. Crecí en el seno de una familia católica y piadosa. La
mayor parte del tiempo, a partir de mi salida del Colegio, “cabe
decir, un colegio católico” la pasaba con mi abuela, también
religiosa al extremo. No obstante, en lo personal, algo en mi tierna
cabeza infantil se resistía a aceptar la idea de un ser omnipotente
y omnipresente. Algo me decía que todo eso era una farsa, una
autentica mentira. Nunca fui un niño con mucha inocencia. Por
supuesto mantuve esto en secreto como si fuese un crimen. Mas tarde
me revelé. Como a todo en la vida se le llega su hora. Lo siguiente
creo que fue la filosofía de Henry David Thoreau, los Diálogos, y
Diogenes “el perro”. Y el concepto de la Ataraxia propuesta por
los epícureos. Eso terminó por germinar la semilla. Luego llegó
Schopenhauer y de ahí la filosofía hinduista y oriental.
Para
mí, el pensamiento de Schopenhauer fue haberme encontrado con algo
revolucionario, distintinto... una explicación cabal y original del
mundo. Algo como:
-Mira
aquí esta esto... esto es la verdadera explicación del mundo...
Ahí
encontré la justificación ha varios asuntos que me venían rondando
en la cabeza desde la infancia. Viejas ideas enraizadas y anudadas.
No
obstante a ello he ido creando mi propia manera de ver el mundo. No
profeso ninguna filosofía ajena, ni religión alguna. Creo que todo
esto ha sido una base o mera influencia para mi forma de concebir la
vida. Pero si fue lo que me permitió descubrir que nuestra tarea es
un camino de autoexploración y de autoconocimiento para dar con
aquellas cosas causales del sufrimiento. Analizar todo lo que hay
en nuestro interior para conseguir la liberación, o lo que los
viejos Griegos conocían como la “Ataraxia” o el “Nirvana” o
la “Liberación”
Hago
tanto hincapié en el autoconocimiento porque es la única forma que
tenemos para comprender la verdad. Todo lo demás son impedimentos;
religiones, creencias, falsas filosofías, sacerdotes, guías.
gurús... ¡La pompa y la parafernalia de los templos y las imágenes
religiosas...” todo esto son obstáculos para llegar a un camino un
poco menos desdichado. No se diga ¡La idea de un dios
contradictorio; cruel, benigno y vengativo!.
Si
nosotros ubicamos como fuente de sufrimiento, la vanidad, la no
humildad, la envidia, la ira... los miedos, hace falta un análisis
de nosotros mismos para llegar hasta las raíces de ese problema y
así poderlas eliminar. Consiste en un trabajo espiritual. En
comprender que aquello solo es ilusorio. No basta con empeñarse en
tratar de lograr un cambio a patadas y fuerza. Hace falta trabajo
espiritual, interno.
La
única forma viable que yo veo para conseguir la liberación tiene
que ver con controlar nuestra mente “autocontrol” en base al
autoconocimiento.
Al
menos reconozco cuatro premisas básicas para partir al
autoconocimiento:
1.-
Establezco como base, la aceptación de la vida plagada de desdichas
y calamidades
(pesimismo).
2.-
La felicidad solo es un ideal imposible de alcanzar. (prototipo de
perfección)
3.-
Conocerse a uno mismo. (Indagar)
4.-
En consecuencia a la “tercer premisa” desechar de forma paulatina
la causa prima de
cada
desdicha por separado a modo de cadena causal.
Bueno, les dejo con unas últimas lineas del Yoga Vasistha:
“La
superación de la atracción y la repulsión por un esfuerzo de la
voluntad, todavía no es verdadera sabiduría, si no mera fuerza de
voluntad.”
domingo, 19 de agosto de 2018
Con el tiempo (poema de Jorge Luis Borges)
Levanto mi copa por el desarrollo tecnológico
que hace posible burlar fronteras y permitir el acercamiento entre
los hombres.
Hoy,
simplemente, me permito la osadía de transcribir un poema de Jorge
Luis Borges muy significativo para mí, con la intención de tenerlo
siempre a mano.
Con
el tiempo aprendí (poema de Jorge Luis Borges)
Pero desafortunadamente…esto solo lo entendemos con el tiempo.
Con
el tiempo aprendí la sutil diferencia que hay entre tomar la mano de
alguien y encadenar un alma.
Con
el tiempo aprendí que el amor no significa apoyarse en alguien y que
la compañía no significa seguridad.
Con
el tiempo…empecé a entender que los besos no son contratos, ni los
regalos promesas.
Con
el tiempo aprendí que estar con alguien porque te ofrece un buen
futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con
el tiempo…te das cuenta de que casarse solo porque “ya urge” es
una clara advertencia de que tu matrimonio será un fracaso.
Con
el tiempo comprendí que solo quien es capaz de amarte con tus
defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad
que deseas.
Con
el tiempo te das cuenta de que si estas al lado de esa persona solo
por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando
volver a verla.
Con
el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más
que cualquier cantidad de dinero.
Con
el tiempo entendí que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos
de la mano, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá
rodeado solo de amistades falsas.
Con
el tiempo aprendí que las palabras dichas en un momento de ira
pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con
el tiempo aprendí que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es
solo de almas grandes…
Con
el tiempo comprendí que si has herido a un amigo duramente, muy
probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con
el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún
día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con
el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada
persona, es irrepetible.
Con
el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser
humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o
desprecios multiplicados al cuadrado.
Con
el tiempo aprendía construir todos tus caminos en el hoy, porque el
terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes.
Con
el tiempo comprendí que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen
ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con
el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro,
sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con
el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado,
añoraras terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han
marchado.
Con
el tiempo aprendí que intentar perdonar o pedir perdón, decir que
amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser
amigo…. ante una tumba…, ya no tiene ningún sentido…
Pero desafortunadamente…esto solo lo entendemos con el tiempo.
Jorge
Luis Borges
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