El trabajo es un elemento
fundamental para el desarrollo del ser humano. El objeto de las
protestas de 1886 fue conseguir mejores condiciones laborales y una
jornada menos infernal, consistente en ocho horas de trabajo por ocho
de descanso y ocio.
Aún en la actualidad esto
no siempre es así, y se ha inventado un nuevo concepto “Horas
extras trabajadas, horas extras pagadas”
Pero el hecho no es el
dinero en si mismo. Yo iría un paso mas adelante y me permitiría
reducir la jornada laboral a cuatro horas y el resto de ocio y
descanso. La cuál es una tendencia que se está adoptando entre la
administración de una multitud de compañías privadas alrededor del
mundo, mas sucintamente en Europa. Países como Alemania, Inglaterra,
Holanda, Países bajos, Dinamarca, Suecia, Irlanda... y aún en algunas empresas privadas de México.
El hecho es que el trabajo
frente al ocio está sobre valorado, y al ocio no se le da la
reivindicación que debe tener. Es una idea sencilla pero complicada
de penetrar en las mentes, ya que el 90% de la gente son educados bajo
el refrán “ La ociosidad es la madre de todos los vicios” pero
no tienen en consideración que un fuerte porcentaje (y disculpen mi
manía de porcentualizar todo, pero es un tema donde la estadística
habla) de las mejores ideas creativas que el hombre ha tenido a lo
largo de la historia han llegado en un momento de ocio y descanso.
Inclusive cuando nuestro trabajo trata de encontrar las mejores
soluciones a problemas determinados. El mero hecho de desconectar de
todo ello, tirarse a descansar y dejar libre la mente permite soltar
el inconsciente que trasmite las ideas creativas por el camino mas
recto, al consciente.
Otro problema a considerar es ¿qué entendemos por ociosidad? Stevenson lo definió a la perfección "La ociosidad no consiste en no hacer nada, si no en hacer muchas cosas no reconocidas por los dogmáticos" yo me permitiría añadir "También consiste en no hacer nada, liberar la mente, la única forma de dar paso a la espiritualidad" y no precisamente lo que se entiende por espiritualidad en lo común.
Si. En efecto buena parte
de la vida del hombre gira en torno al trabajo porque una ausencia de
este produciría efectos negativos tanto en la moral, en la calidad
de vida y los principios humanos. Pero apelo por la perspectiva de
una mayor mesura en las jornadas laborales. Ya que sin tiempo libre
para disponer, el hombre descuida otros aspectos importantes de la
vida, como es el pensar, el leer, el no pensar, el soñar, el amor,
la amistad. Sin todos estos elementos el hombre termina embotando su
personalidad, termina siendo un muñeco de masilla, maleable a
voluntad del mas listo y del poderoso. Y si eso sucede con un hombre,
ahora multiplíquese por cada uno de los miembros de una sociedad. Lo
que obtenemos es una sociedad titubeante a la hora de discernir lo
que es bueno para si misma. Sin la capacidad de elegir quién deberá
llevar el timón de aquel grupo social. Una sociedad frustrada y estupidizada.
La cuestión ahora es
discernir de dónde proviene la frase “La ociosidad es la madre del
vicio” y aunque no soy un especialista en la materia que voy a
mencionar, si que intuyo que todo proviene del término “economía,
dinero, riqueza, potentados, oligarcas” dicha frase data de
mucho tiempo atrás. Y durante el contexto en que se desarrolló la
huelga de los trabajadores del 01 de Mayo de 1886 que culminó con la
masacre de la plaza de Haymarket, los días de la clase acomodada
discurrían en un ocio que les permitía llevar una vida diferente
gracias al trabajo inhumano de los obreros, dentro de las primeras fabricas
en los albores de la Revolución industrial. Los ricos solían pensar que el ocio era algo destinado solo para ellos, y que al pobre solamente lo conduciría al degenere. Y era una situación que
se vivía a lo largo y ancho del mundo definido como “civilizado”
solo que en Chicago fue donde el asunto tomó mas graves
consecuencias. Habrá también que pensar en lo que representa un
exceso de trabajo y un déficit de trabajo. Pero una vez mas en base a
mi intuición en materia económica, la cual no domino, pienso que es mas perjudicial un
exceso de trabajo que benéfico. Pensemos en un hecho simple. Si las
jornadas de trabajo se reducen a la mitad, las compañías podrían
disponer de empleados descansados, felices, altamente creativos y
listos para hacer que aquello avance de la mejor manera en conjunto a
la sociedad. Además de estar creando el doble de puestos de trabajo.
Ya que al terminar una jornada, estaría lista la otra tanda de
trabajadores para suplir a los otros. Mientras que estos trabajan,
los que ya trabajaron, aprovechan su tiempo para ir de compras, a un parque de diversiones, al cine o a cualquier sitio con el fin último de
hacer circular su dinero y mover la economía o invertir en algún
otro plus.
Actualmente hay forma de
hacer las cosas distintas, pero el ser humano nos seguimos
complicando la vida y las desigualdades han crecido, mientras que
unos poseen un exceso de trabajo y tienen solo lo justo para salvar el fin de mes, otros mueren de hambre por no tener
nada y otros flotan en exceso. Como se puede observar las desigualdades en lugar de mejorar se han acentuado. ¿Será necesario esperar otra revolución en ese sentido?