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miércoles, 7 de febrero de 2024

La Resiliencia del Poeta y del Filósofo


Al final el consuelo y el mejor escudo del que puede estar provisto el hombre radica en la Filosofía. ¡No hay nada más eficaz para hacer frente a cualquier tipo de infortunio que estar provistos con la aguda cuchilla de la filosofía!

El poeta también. El poeta es un ser que soporta mucho. Soporta realmente demasiado. Pero no es duro. No hay temple en el poeta. Su resistencia proviene de la poesía misma. Y solo cuando su poesía es autentica y con autentica me refiero a honesta, esa clase de poesía que sale quemando de las entrañas. Que se escribe porque hay una necesidad imperiosa de escribirla. Esa poesía que son trozos de si mismo... Ese tipo de poesía es la que permite al poeta recomponerse, sacudirse, limpiarse y liberar un poco el peso de las calamidades. Ese tipo de poesía es la que permite continuar.

Pero que un poeta sea “duro” de buen temple (salvo casos excepcionales) solo es una apariencia.


Lo que se puede llamar un verdadero ser templado. ¡Un autentico acorazado para la vida es el filósofo! No el filósofo de universidad. El filósofo de verdad. El sujeto que se conduce por la vida bajo el amparo de esa filosofía de cuyo filo se sirve para desmalezar y abrirse paso por la existencia.


Y es que al final el poeta es un ser débil. Siempre a un paso de la tragedia. Vive en una mar que surca en un bote de vela y timón. Apenas se dirige.

Se puede someter a la estadística. ¿Cuántos poetas de la historia han muerto de suicidio al verse rebasados por la fatalidad y cuántos filósofos?


George Trakl se administró una sobredosis de cocaína. Alfonsina Storni se internó en las aguas del Mar de la plata. Anne Sexton fue internada en un hospital Psiquiátrico. Sivia Plath abrío las espitas del gas. Celan se arrojó a las aguas del Sena. Pizarnik Tragó cincuenta pastillas de Barbitúricos. Manuel acuña ingirió Cianuro de Potasio...Safo, Virginia Woolf, Cesare Pavese... ¡Y todos casi por no poder resistir más!


La lista es interminable y mucho más nutrida que el caso de los filósofos.

¡Sócrates murió por sus ideales! Anaxagoras se dejó morir de hambre. Empedocles se lanzó al Etna pera probar su divinidad (según la leyenda) un eructo del volcán arrojó una de sus sandalias hasta la plaza de la ciudad. Hegesias de Cirene tuvo una bella muerte: murió defendiendo en lo que creía "el suicidio"  Zenón de Citio se suicidó al llegar a la vejez.


En ambos bandos hay muchos más pero sería injusto no reconocer que incluso hasta los filósofos han tenido más estilo para el suicidio.


El hecho fundamental aquí es que la filosofía aplicada a la vida endurece. Aumenta la capacidad de resiliencia. No quiero decir que el filósofo sea un ser infalible e indestructible pero es como de goma ante la adversidad. ¿Quién no ha sentido los rigores de la adversidad?... una ligera reflexión basta para convencernos de que todos tenemos un punto de quiebre. Pero en el filósofo de sangre este punto de quiebre está casi en el límite máximo mismo. 


Y esto es así por la naturaleza misma de la filosofía. Pongamos por ejemplo a la religión. A diferencia de la religión, la filosofía es intocable. Las religiones están muertas. Ese es el hecho. La filosofía es modular, abarca, tolera los derrumbes y las refutaciones, se mantiene en pie, es indestructible por lo menos mientras el hombre exista y tenga la capacidad de pensar. Si el poeta navega en una barca con timón y vela por mar abierto, el sacerdote lo hace sentado sobre un trozo de madera casi siempre producto de un naufragio. 

La filosofía aparece con la capacidad racional del hombre. Los dioses aparecen con la necesidad de encontrar respuestas, alguna. La religión es un invento del hombre; la filosofía es consustancial a la mente del hombre. La religión no para de decaer. No hay futuro para ella. No provee las respuestas que el hombre moderno busca. Y aunque la filosofía tampoco logra penetrar en la esencia mas profunda de la vida, al menos si permite encontrar un camino para vivir más en paz.

Pero él filosofo puede poetizar y el poeta filosofar y  viceversa. Se está mejor armado de esa manera. 

Y aunque las generaciones se sucedan, para la filosofía no existirá un periodo de decadencia. Tampoco lo habrá para la poesía. Aunque las cosas vayan mal. Aunque la gente lea cada día menos poesía; ella tampoco morirá mientras el hombre exista.

Y esta breve reflexión no es una diatriba contra el suicidio. El suicidio es una potente herramienta. Pero que si se decide emplear deberá ser bajo condiciones y requisitos muy especiales.

lunes, 1 de enero de 2024

El dejar actuar

Hemos de mantener fija nuestra atención en el “dejar actuar” de los demás. Y actuar nosotros mismos en consonancia a nuestra naturaleza.

Quién guste de la soledad; que esté solo.

Quién guste de la gente; que esté con la gente.

Quién guste de no trabajar; que no trabaje.

Quién guste de trabajar; que trabaje.

Quién guste del holgorio; que lo soporte.

Quién guste del silencio; que lo soporte.

Y que cada uno se atenga a los resultados.

Solo poseemos el Albedrío para controlar a nuestro antojo.

No permitir dejarse engañar o ilusionar por las opiniones. El Albedrío descuidado es proclive a ir a la deriva, creando situaciones engañosas. Tomar control del Albedrío es tomar el timón de la mente. No existe cosa buena o mala. Triste o alegre. Todo son etiquetas y meras opiniones subjetivas. No somos lo que otros opinan de nosotros; bueno o malo.


sábado, 29 de julio de 2023

Máximas para la vida

 No debemos eludir el placer cuando llega a nuestro encuentro, mientras seamos capaces de conducirlo con sabiduría, y no permitir ser conducidos por él mismo.

Los placeres son de diferentes tipos; se puede permitir sean un acompañamiento a nuestras vidas los que son menos proclives a arrastrarnos a un sufrimiento consecuente. Lo mismo se puede argumentar en lo referente a las riquezas. Mientras el individuo sea capaz de vivir aceptando la riqueza como algo colateral, algo que ha recurrido a su vida para facilitar las necesidades materiales y no se permite perturbar la dirección de su vida por la presencia o la falta de estas no existe ningún mal en ello.

Pues cosa de necios sería disponer de la riqueza y no hacer un uso racional de ellas, llegando incluso a despreciarles. El dinero se necesita en su justa medida.

Lo que guía la vida de un hombre por un camino apaciguado no es la riqueza, ni la pobreza, mas que su estado mental. Su generosidad, el uso de su razón y el entendimiento de su naturaleza mental. Solo así podrá verse en calma y en concilio con lo que tiene, y lo que su vida es en ese momento.

Quién se muestra desesperado y difícil de contentar con lo que tiene; sufre. Y busca por todos los medios liberarse para escapar de ese sufrimiento. Su estado mental agitado pronto le lleva a convencerse de que no hay salida y busca el efecto ilusorio y efímero de los placeres mas violentos sin razonar sobre las consecuencias futuras.


Es también importante conocer ciertas sutilezas en el arte de vivir. El no dejarse embaucar y confiar nuestra dicha a los fenómenos proclives a un cambio violento, y en la medida de lo posible en ninguna manifestación externa pues todo está condenado a perecer. Si buscamos que nuestra dicha sea por lo que reste de nuestras vidas deberemos buscar la impermanencia que solo se encuentra en nuestro interior, en la razón y en el conocimiento de la realidad de nuestros deseos y pensamientos. El conseguir un estado de calma reconociendo las ilusiones nos devolverá ese estado duradero, permanente en nosotros mismos.


El abstenerse de dañar al semejante es otro medio para conseguir un estado de paz mental. El obrar (cuando se crea así) con desprendimiento y generosidad. Ser proclives al “dar” pero con mesura. La riqueza tampoco puede ser derrochada.

Pero así como se debe ser tolerantes con el semejante, se deberá evitar ir en pos de su juicio. Casi siempre las multitudes creen tener la razón al obrar en masa. Esto no puede ser así. No se puede tener un juicio certero de lo que nos conviene seguir o no, sin razonar y explorar nuestro interior. Evitar tomar elecciones en masa o basadas en el ejemplo de los demás. Pues aunque somos semejantes, es ineludible, que en esencia, diferimos en cuanto a que a cada uno tenemos atribuida una representación individual de la realidad. Por lo que es necesario evitar en absoluto el imitar al prójimo. No imitar al prójimo no es lo mismo que no escuchar sugerencias y puntos de vista de otros mas sabios.


El placer que emane del comportamiento calmo, reflexivo y pacifico, será un placer consecuente, colateral a esa forma de vida. Pero como a otra clase de placer, se deberá tratar con mesura y control. Sin dejar de lado el razonamiento y el escrutinio sobre él. Y de ser posible, mas conviene, tan pronto como llega, desecharlo. Pues también es producto de una mente artificiosa.


No es cierto que la gente que no razona es feliz; pues son mentes asediadas al ejemplo de los demás y al deseo. Perdidas en la ignorancia y la ilusión. Aunque sus deseos sean mas simples y sencillos de satisfacer, casi siempre desembocan en el vicio. Una mente perdida en la ignorancia difícilmente puede conseguir la paz.

Y aunque todos tenemos mas ignorancia que lucidez, no por ello debemos ufanarnos de la ignorancia. La ignorancia es un mal. Uno de los mas gravosos.

Pero es necesario estar atentos. No caer en la trampa del ego inflamado. De ninguna manera estamos unos mas arriba que otros. Solo somos como partículas que nos orientamos hacía una dirección distinta al juicio.

La persona que tiene en mas estima la vida pacifica no hará nada por perseguir el placer. Antes se alejará del vicio, conocerá su naturaleza en la que reposa como persona y obrará hacía lo que le conduzca por aguas calmas siempre siendo honesto consigo mismo.

Una persona con semejante dirección soportará mejor los infortunios del vivir. Y sabrá apreciar, también, en su justa medida: las buenas cosas.

La trampa de la búsqueda del placer desmedido es caer en una dependencia. Si se llega a una dependencia entonces solo tendremos la ilusión de ser dichosos cuando el placer (pasajero) se manifieste. Luego de marchado sentiremos el peso del infortunio como una gran pesa de plomo que nos hunde de forma irremediable.

Pero tampoco hay que dejar sin considerar el cuidado de la salud física. Preservar la salud física para retardar y disminuir los achaques de la vejez y posibles enfermedades es el primer bastión que se debe defender para quien solo quiere paz en su vida. La buena alimentación y el moderado ejercicio físico son aquí dos elementos indispensables. Si un hombre joven lleva un historial de antepasados de salud débil, es necesario que mediante la razón quede convencido de evitar ingerir alimentos dañinos y al tiempo de cuidar con mesura la cantidad de ejercicio para mantener un balance.


Otro precepto importante que no se debe olvidar es, preocuparse solo por lo que tenemos control. Si aún con nuestros esfuerzos es inevitable la llegada de una desgracia o una enfermedad, tal que ha salido de nuestras manos, la mejor disposición que podemos tener ante eso es la aceptación. Si antes de la llegada de cualquier mal, vivimos con ello en mente, el miedo se disipará, y nuestra vida, ahora saludables, discurrirá por un camino mas calmo.

Aprender a apreciar la fuerza y el buen estado de salud. Aprender a apreciar cada etapa de nuestra vida, ser conscientes de ello y del paso del tiempo, nos permitirá evitar sentir congoja ante la progresiva marchitez del cuerpo y el desgaste de nuestras articulaciones y cada miembro del cuerpo.

Bueno o malo solo son etiquetas del lenguaje. Son artificios creados por la mente. Los seres humanos nos sentimos atraídos por la naturaleza. Decimos que la naturaleza es bella, es buena en un día soleado y prados en flor primaverales. Pero cruel y funesta ante una lluvía de fuego o un terremoto. Todo ello es carente de significado por si mismo. Bueno o Cruel son solo etiquetas. Conocer esto nos permitirá aprender a aceptar lo que no está bajo nuestro control y mirar mas cerca de la verdad.


No esperar nada del prójimo. La peor expresión de la generosidad es; pretender ser generoso esperando cualquier tipo de retribución del prójimo. Como se ha dicho; la generosidad hasta donde sea posible permitírnosla.


No hay impedimento alguno para el hombre rico que viven en comodidades, sea simultáneamente un hombre sabio y humilde. Si atendemos que la humildad no es eso que algunos pregonan sobre la escasa tenencia de propiedades o vestir con mantas. La humildad (concepto que falta por definir) no difiere entre el individuo que viste mantas o el que se transporta en vehículo propio.


Entre mas joven el hombre razone sobre estos preceptos de la vida y algunos otros; mejor. Si se considera ser demasiado viejo para intentar un cambio; basta con arreglar un poco lo mas desorganizado, realizar una conciliación consigo mismo y continuar la vida.

El seguir tal modo de vida, nos mantendrá alejados de la avaricia y la envidia hacía el prójimo. Sabremos distinguir con reconocimiento un logro o virtud ajena.


No se debe ir en contra de lo natural. Buscar siempre satisfacer las necesidades naturales; pues nadie puede pensar bien con el estómago vacío o sin haber dormido de forma reparadora. El pasar frío, hambre, calor, no hará mas sabio e humilde al individuo.

Hacerse cargo de los deberes ajenos, o prometer lo que se es incapaz de dar es un camino sencillo a la desdicha.

Ser amable con los otros, pero ni tan blando que inspire en ellos ser objeto de abusos.

Razonar antes de actuar. Las palabras son hirientes. Y muchas veces innecesarias.

Evitar caer en fanatismos. Nuestro mejor escudo para ello será la razón, el autocontrol y el autoconocimiento.

En la vida se hace lo que se tiene de acuerdo a nuestras posibilidades y capacidades. No hay un fin concreto que alcanzar mas que la paz y el sendero virtuoso (entiéndase como virtuoso a las acciones que no dañan al prójimo ni provocan sufrimiento personal).

Algunos dejarán obra basta y maravillosa. Pero tan creador es el que deja poco y a sus capacidades, como nada se reprocha a quien solo se dedica al arte de vivir en paz.

Entiéndase por prójimo a toda la variedad de organismos y seres vivos que pueblan el planeta.

No juzgar a los demás por sus pasadas acciones; debemos comprender que a menudo, muchas acciones del delincuente son debidas a un estado mental de ignorancia. Entonces, ante esta idea, aquel que llegó a hurtar o a zaherir y se manifieste arrepentido será sujeto de mayor compasión. Pero nunca cesar de observar.


Y estás son algunas máximas resumidas que puedo compartir, fruto de mi experiencia ante la vida.



viernes, 3 de febrero de 2023

Aforismo III y la imagen de los dioses es una proyección de su creador




La obsesión por el tiempo es respuesta a una negación de la muerte. Se busca llenar la vida con el mayor número de experiencias posibles. La verdad es que no hay nada que llenar. Y el tiempo siempre será insuficiente y la muerte simplemente sucede. La obsesión por el tiempo se manifiesta a una falta de paz mental. Es por ello que la mayoría tiene sobrevalorado el quehacer y rechaza el esparcimiento y el descanso.


* * *



A lo largo del tiempo, los dioses; sus defectos, virtudes y vicios han sido creados a imagen del ser humano. Baco, Pan, Zeus, Poseidón, el dios Cristiano...  Es evidente que l
a imagen de los dioses ha sido una proyección de su creador. ¿Qué podría argumentar un religioso ante esto?

El mismo Jesucristo levantando en colera sobre los mercaderes, maldiciendo una higuera por no dar frutos fuera de temporada... y la cantidad de homicidios perpetuados por el poder divino. Sodoma y Gomorra, El diluvio universal,  Onán que desparramó la semilla. Los soldados Egipcios tragados por las aguas... y hasta feminicidios "La mujer de Lot convertida en estatua de sal" (Véase el Génesis) 

Por mi parte todo esto es tema superado. Pero de cuando en cuando uno suele encontrarse con algunas curiosidades. La imagen que se muestra abajo es la portada de la quinta edición de "Los crímenes de Dios" del filósofo Francés Sebastian Faure. El cuál es del dominio publico y se puede descargar libremente del sitio "cervantesvirtual" 






viernes, 27 de enero de 2023

Sobre el aburrimiento y comportamiento humano


En términos de lo regular, los sesgos, defectos, vicios en el prójimo, son lo que mas complacencia causa a la gente vulgar. Entonces se muestran compasivos y diligentes. Pues les confiere un estado de superioridad.

Pero si el prójimo brilla espontáneo como si una estrella apagada recuperase su brillo; los buenos samaritanos pasan a ser unos críticos descarnados y desalmados. Y su felicidad pende de cada tropiezo del que son espectadores para ir solícitos a extender una mano hipócrita. El brillo de un sol puede llegar a ser bastante molesto. Harán todo lo posible por extinguirlo o segregarlo.



* * *


El Hambre y el aburrimiento son dos de las peores calamidades para el hombre. De las dos, el hambre se satisface de una manera sencilla y rápida. El esfuerzo que conlleva es significativo pero no desmesurado. El aburrimiento es aún peor; es una semilla que arrastra al hombre a la intolerancia, el fanatismo, la agrupación y el degenere. Y es abono para concebir a la soledad exasperante y tediosa. La verdadera pregunta es indagar sobre ¿cómo deshacernos del aburrimiento? Y en cuanto que el aburrimiento emana de adentro hacía afuera, en tanto que el mundo es nuestra realidad personal, el trabajo debe ser interior.

-El ser humano persiste en despreciar un bien valioso “El tiempo libre”

Para el ser humano que no es proclive a la meditación, el tiempo libre es el peor de los estados posibles. Es zona de cultivo para el aburrimiento. El hombre busca escapar de ese aburrimiento de la manera que sea posible. Recurriendo a entretenimientos baratos, compañía de mala calidad, o aprovechando la capacidad de las drogas para modificar su realidad y evadir el presente. El fin principal de las drogas blandas debería ser un medio de aprendizaje y autoconocimiento. El tema de las drogas será abordado en su momento pertinente. Pues existe una clase de drogas que no generan adicción clínica y es una manera de modificar una realidad para entrar a otra subrealidad y permitir que emerjan nuestros mas profundos sentimientos y pensamientos. Pero la solución al aburrimiento no radica en el trabajo (como el grueso de la gente opina) no radica en el entretenimiento, ni en las drogas, ni en ningún tipo de evasión que funcionan como medios temporales, analgésicos...

El punto importante a entender es ¿En qué radica  una mente en paz? Y una mente en paz, es una mente equilibrada en cuanto a deseos, voluntades y sensaciones. Un saber dejar fluir el devenir, como el estilo con el que el surfista maneja las olas.

El aburrimiento no es un estímulo para el progreso humano en sus diferentes quehaceres. La mente equilibrada es más eficiente que un impulso de aburrimiento.  El progreso, la manifestación artística y el trabajo científico devienen de estímulos creadores que son mas duraderos respecto a los estímulos causados por el aburrimiento.

miércoles, 14 de diciembre de 2022

Los Borrachos

 He visto borrachos cometer infamias.

Una infamia cualquiera posee el mismo valor repudiable.

Y la gente culpa al alcohol.

Lo cierto es que el alcohol tiene la peculiaridad de mostrar lo mas honesto de nosotros mismos.

Emerge las infamias que reposan ocultas

en la sombra de si mismos,

adormece la guardia de nuestros sentidos

Y la misma explicación se manifiesta en borrachos que son

amistosos, alegres y amables.

El primero es gente ruin por naturaleza,

el segundo es gente buena por si.

Y algunas veces mostrar la verdad nos compromete;

el que parece frío y distante resulta un buscador

de amor.

Creo que fue Baudelaire el que dijo: ¡El hombre que no bebe,

tiene secretos que ocultar a sus prójimos!

Y yo lo que digo:

el alcohol es honesto.

¿Dónde está la objeción?

"El Borracho, Zarauz" Joaquín Sorolla


sábado, 10 de diciembre de 2022

El flujo de la vida

El secreto es aprender a deslizarse. Surfear las olas. Dejar que la corriente nos conduzca, como una hoja de árbol en Otoño es conducida cuesta abajo sobre la superficie de una corriente de agua. No oponer resistencia.

Como un trozo de madero que simplemente flota. Vivimos oponiendo resistencia a casi todas las situaciones que se presentan en el flujo de la vida. Nadamos de un sitio a otro en busca de un objetivo. Nuestra mente nunca está en paz. Siempre busca el sentido mas alto y la ejecución de cambios. La vida siempre está sujeta a cambios pero no esperamos el cambio pacientemente. ¡Forzamos el cambio! Eso es nadar contra corriente. Es agotar nuestras fuerzas. Aprender la vida es dejarse llevar y fluir con estilo. Esto no es lo mismo que inactividad total. No se debe confundir con la anulación de si mismo. Es solamente moverse, moverse en dirección de la vida y el empuje de ella. Creo que no queda de otra opción, ni la habrá nunca. Es así simplemente. La vida es el agua, y nosotros las hojas y palillos que arrastra a su cauce. No hay ningún sentido mas elevado. El sentido es ir en la única dirección que existe y existirá. El resto es ilusión.

domingo, 27 de noviembre de 2022

El amor

El problema del desconocimiento del amor radica en la imposibilidad para definirse mediante el uso del idioma. Sencillamente no existe una forma o combinación lingüística para lograr su definición. El amor radica en un estado mental especifico. Un estado de libertad, un estado de completitud perfecta. Tal estado de ausencia total de vacío se percibe como una unidad de la que somos parte, y no obstante que la soledad nos acompaña como un Hámster en su rueda; en el estado de amor esa soledad no es sinónimo de sufrimiento sino un espacio en que se puede ser y estar.

 Podemos percibir la manera en la que somos parte de una unidad. Un solo núcleo inseparable e imposible de fragmentar pero que no debe producir conflicto con la esencia solitaria de los individuos, por la razón de que el amor opera en un estado interno. Ese es el estado especial en el que se vive cuando descubrimos el amor. El amor no es dependencia, el amor es parecido a la luz, un estado de calma. En el amor no hay frío y no hay miedo. Es la unidad de la vida, indefinible, indivisible.

En el amor no se puede hablar en términos de felicidad o tristeza, se puede hablar en términos de completitud, pero no de posesión, ni de apego. Es frecuente la confusión entre apego y amor. Creemos que poseer, aferrar a lo externo es una forma de amor. El estado de amor comienza con la comprensión interna. 

"Elimínese la hipocresía, rechácese el fingimiento y las gentes retornarán a la piedad filial y al amor" Tao Te Ching

Pero las palabras solo son capaces de describir de una manera inexacta. Permiten descripciones, pero no permiten transmitir experiencia. 

El autoconocimiento es una vía para llegar a la experiencia del amor. 

martes, 16 de agosto de 2022

Dhayana

 Hablando en términos generales y muy vagos, considero que en occidente y para los descendientes de occidentales, hay dos problemas fundamentales: No hemos aprendido el arte de no hacer nada y la incapacidad de ser espontáneo.

Es cierto. El fin de estar sentado sin hacer algo es: “simplemente estar sentado” El tiempo pasa. La sangre fluye por las venas. Los pulmones se llenan y vacían. El reloj hace tic-tac. La gente va y viene. Las aves pasan frente a nosotros. Hay algo singular en ello e inexplicable. Simplemente. Para el Oriental seguidor de la contemplación contiene una acepción especial. “El Dhayana” que significa “Meditar sentados” comprender la naturaleza de los pensamientos.

Para mi solo es fantástico.

La espontaneidad es otra característica que se ha infravalorado. Aprender a tener confianza en lo que nos surge inmediato sin pasar por un tamiz de razonamiento tiene frutos nada despreciables. Muy a la manera en que suelen componer algunos poetas. Quienes se dedican al Jazz suelen entender con mejor precisión sobre lo que hablo. Hay cosas que pueden sorprender en ello.

domingo, 19 de junio de 2022

El mundo, la vida

A menudo mi ego se desata y experimento un fuerte impulso de vivir, ansias de experimentarlo todo, ansias de comprender, de aprenderlo todo, de hacer mio todo lo que me rodea. Lo que se puede experimentar, lo que se puede aprender por medio de los sentidos y la alteración de la percepción, mediante el razonamiento, mediante la meditación, la experiencia...

Y entonces se revela la inmensidad, la infinitud en que vivimos insertos y lo único que se puede experimentar es la ignorancia y la oscuridad de no comprender nada.

De cierto modo esto implica vivir inmersos en un perpetuo misterio. Supongo que de poder saberlo todo, vivir en la absoluta certeza sería aniquilante.

Pienso en esos grupos de hombres y esa frase de Galileo “La autoridad de mil no vale el razonamiento humilde de un solo individuo” ; frente a la bastedad, la infinitud que implica la vida, la realidad manifiesta y los diferentes estados de realidades, el saberme sometido a un grupo de hombres perdidos que declara tener una autoridad y juzgar el producto de la creatividad y las ideas que otros hombres aportan, solo puede causarme mofa e irritabilidad. Y pienso en esa otra frase de Galileo: Hay quienes razonan bien, pero son muy superados en número por aquellos que razonan mal

Pensamos entender ciertas cosas cuya supuesta comprensión es mas producto de un lenguaje y de un emblema que de la verdadera experiencia.

Pero esos hombres “estúpidos, petulantes y pretenciosos” ¿Qué autoridad piensan tener?... el no lograr la experiencia de la humildad solo lleva a ser un miserable infeliz.

Y hablo de aquellos que viven de desmenuzar la carne del semejante (del vivo y del muerto). De decidir si algo vale o no vale, los que viven de la crítica. Los que creen tener la verdad en la manga del saco. Seres acartonados y muertos en vida.



miércoles, 1 de diciembre de 2021

Felicidad





Algunas veces miro viejas fotos personales. Y aún detrás de mi melancolía y mas allá de la soledad, he descubierto que he tenido muy buenos momentos. Podría decir que no hay etapa de mi vida en la que no he tenido buenos momentos. Pero entonces yo me creía estar viviendo mis días mas desdichados. Y puedo declarar sin temor, que después de todo he sido feliz. 

La tragedia aquí es que al parecer tiene que pasar tiempo para ser conscientes de que fuimos felices. ¿Tendrá esto algún valor todavía? 

Actualmente sigo sintiendo un presente desdichado. He pensado al respecto. Creo que es hora de aprender las reglas del juego. Saber encontrar la felicidad en el presente. O es que en eso consiste la vida: ¿Vivir felices sin saberlo?

martes, 2 de noviembre de 2021

Facebook

 






El Facebook representa una violación a la privacidad. Facebook es un medio que elimina la barrera entre la vida privada y lo público. ¿Qué objetos se persiguen con una exhibición de nuestra vida privada? Pero ¿hasta que punto termina lo público para dar paso a lo privado? Si nuestra vida es exhibida a los demás el concepto de privado decae y por consiguiente los lindes de lo publico se tornan difusos y pasamos a representar una forma de diversión. Un cirquero al que el público arroja tomates sin ninguna consciencia del respeto. 

Una vivienda con muros de cristal y un montón de observadores fuera. Donde la privacidad no tiene socorro ni siquiera en su forma mas intima: “El pensamiento” Facebook en tanto que expone nuestra vida expone nuestro pensamiento. 

martes, 31 de agosto de 2021

Sobre el orden y algunas consideraciones acerca de la soledad

El otro día me encontraba charlando con una conocida sobre el tema del orden. Y yo mencioné que suelo ser ordenado en las cosas que me interesan. Bueno...  Creo que si algo caracteriza a mi vida es casi una ausencia de orden sobre lo que se puede decidir; "tener un orden o no tenerlo" ¿O será que dentro de ese desorden impera un orden?... Si no es necesario un orden nunca tiendo a ello. Pareciera como si mis mejores ideas se me ocurrieran entre el desorden.

 

Bueno pienso que no somos totalmente ordenados, ni desordenados. En lo que a mi respecta soy desordenado donde puedo serlo, y ordenado solo donde la naturaleza de lo que se me presenta exige un orden. Naturalmente, uno no puede llevar acabo un algoritmo sin un orden establecido. No se puede desmontar un motor sin seguir un orden especifico (aún si nos podemos permitir unas ligeras variantes)

En lo personal el orden (como lo entendemos) implica cierta imposición. Una vez mas, no podemos cargarnos a un extremo. El orden se encuentra unificado con el desorden, forma una unidad. Y quizás sea esa tendencia inconsciente que he mostrado toda mi vida: “negar lo impuesto” ... hacer las cosas a mi manera. ¡Me ha traído muchos problemas, pero también demasiadas satisfacciones!.




También rozamos un poco el tema sobre la soledad y sobre quienes son incapaces de estar solos. Creo que esas gentes no se enteran del enorme problema que tienen encima. En el fondo la soledad es parte de nosotros. La soledad emana de nuestro interior, somos soledad.  Estamos solos. En lo que a mi respecta puedo estar en un estadio de fútbol y sentirme solo (en los mejores términos).

Para algunos seré un bicho raro, pero para mi el valor de la soledad siempre ha sido alto. Lo cual no significa que no pueda apreciar la buena compañía y mucho menos que la desdeñe. Pero creo que la soledad ha jugado un papel importante en esa característica. El estar solo me permite apreciar las relaciones de calidad.

¡Una vez mas no podemos tender a un solo extremo!


domingo, 11 de julio de 2021

Dedicado a un desconocido

 


Puedo sentir el dolor donde otros no lo sienten. Te contaré algo que presencié en otra ocasión. Me encontraba descansando bajo la sombra de un escaparate de una tienda de la avenida Francoise Duparc. Entonces mas de alguno de los que me conocen sabe que en aquellos días yo trataba de encontrar un hombre feliz. En realidad todo consistía en un inocente juego, trataba de apostarme sobre aquella avenida o cualquier otra de mi elección y observar a la gente. Asignarle un oficio o profesión, imaginarme una clase de vida, darle una familia o ninguna. Hacía un esfuerzo por penetrar en esa piel. Sentirme esa misma persona. Creo que todo se debía a que en algún sitio escuché que los escritores eran capaces de cambiar de vida una y otra vez. Algo demente. Pero en aquel momento mientras descansaba miré venir calle abajo a un invidente y a juzgar por mis observaciones y los colores de su bastón era invidente y sordo. Su piel estaba tostada por el sol. La avenida era ancha, los autos transitaban a toda máquina. Yo continuaba observando aquel hombre, al que le había comenzado a estructurar una hipótesis de vida en base a su apariencia mas externa. Me encontraba tratando de penetrar en aquel muro, cuando veo que va directo a un poste indicador de tráfico. Grité pero era inútil. Los autos continuaban interminables. No había nada que hacer. Cerré los ojos y miré a otro sitio.
Cuando los abrí el hombre estaba ahí de pie, se tocaba la frente y estaba solo ahí de pie, desconcertado. Acomodó sus gafas y prosiguió su camino. ¿A dónde se dirigía sin compañía alguna? Quizás a ganarse unas monedas. Aquel bastón era su único apoyo en el mundo.
Entonces comprendí que mi búsqueda sería inútil y me largué de ahí. Aquello había sido suficiente. Pensé que algún día tendría que escribir sobre eso y aquí está. Es esto.

miércoles, 7 de julio de 2021

Sobre las virtudes y el enamoramiento.

 

Sobre las virtudes


He estado pensando mucho sobre las virtudes. En el contexto de aquello que nos caracteriza. Lo que nos configura el carácter. Lo que nos permite ser especiales; diferentes al resto de la gente. Creo que todo hombre debería saber identificar eso que le confiere chispa, ánimo y brillo. Debe saber identificar su llama (aunque solitaria y pequeña) y hacerla nutrir. Luego tendrá el deber de evitar por todos los medios que se extinga. Que perdure a lo largo de la vida pues es energía vital en su máxima expresión.

Tarea ardua y compleja considerando lo frágil que es perder esa chispa ante todos los agentes externos a los que nos vemos sometidos a lo largo de la vida: las desdichas, los amores, los desamores, las desgracias, las falsas apreciaciones, incluso la perdida de nuestra voluntad. Todo lo que doblega el carácter. 

Pero la formula consiste en saber conocer esa naturaleza de uno mismo e identificar de que lado soplan los vientos para no perder el rumbo de nuestra propia naturaleza. Y entonces así la vida (al menos) cobraría un sentido y nuestro epitafio rezaría “Aquí yacen los restos del que fue un hombre original”

Pero en base a lo anterior, podría fácilmente argumentarse que la muerte nos devuelve a la naturaleza y que al final, todo carece de importancia con su llegada y que por lo tanto todo atisbo de vanidad es solo eso; una vanidad insustancial. Mas sin embargo no se puede hablar de Vanidad cuando se trata de proteger y enaltecer nuestras virtudes naturales sin importar la admiración de los demás. La vanidad no cobra sentido alguno sin la admiración de los otros. El saber reconocerse así mismos está mas allá de un asunto de vanidad.

 

Sobre el enamoramiento

Cuando encuentras una persona de manera fortuita; la observas, tus sentidos se ponen al máximo, no la pierdes de vista, tejes en un momento toda una situación hipotética, le acechas y declaras “Me siento enamorado” ¿A qué se debe tal declaración? ¿Cómo podemos argumentar que estamos enamorados cuando no sabemos nada de nada de esa persona a la que hasta el momento nos es extraña y quizás seguirá siéndolo?

Naturalmente que la explicación mas coherente reside en la atracción física que capta el subconsciente  y nos lleva a creer que junto a ese ser humano estaríamos en condiciones de alcanzar la felicidad. Y después de todo: ¿Quién en esta vida no aspira a la felicidad? Eso que llamamos felicidad es la cesación de nuestros sufrimientos.

Han sido muchas las veces que he declarado haberme enamorado sin conocer nada sobre esa persona en particular. En la mayoría he descubierto siempre una componente de atracción física que aveces no es consciente y que me lleva a argumentar que sería feliz junto a aquel ser humano. Y cuando se te permite conocer mas de cerca al objeto del idilio; saber lo que piensa, conocer su temperamento, su carácter, sus sentimientos mas íntimos... llegamos a una situación con dos posibilidades que nos llevan a ser afortunados o desafortunados.

 

miércoles, 2 de junio de 2021

Reflexiones

 

Hábitos

Me gusta observar a la gente que fuma, come, bebe, juega y compra de manera compulsiva. Uno podría argumentar que se trata de una adicción, lo cierto es que nadie adquiere una adicción solo porque si (al menos no en el 90% de los casos). ¿Cuál sería la razón de no abandonar ciertos comportamientos que de manera consciente se sabe que son destructivos? El hecho es que la gente que fuma, o bebe se autodestruye. Y me suelo preguntar, al observar a un fumador compulsivo, ¿Cómo será su vida? ¿Cuál será esa profunda desdicha, ansiedad o vacío que ocultan en lo mas intimo de sus pensamientos, pero que su habito les delata? Y pienso sobre ese hastío del que intentan escapar.



Energía


¿Tiene sentido hablar de energía en una máquina cuando esta se encuentra inactiva?

Bueno, si pensamos en una máquina cuyo funcionamiento dependa de dejar caer un peso que su estructura mantiene suspendido, y en determinado momento esa máquina solo mantiene el peso suspendido, podríamos decir que su energía se encuentra potencial. Cierto es que un motor tiene la capacidad de producir un trabajo, efectuar un movimiento, pero cuando está apagado ¿Tiene sentido pensar que posee energía Ínsita?

Necesita la espera de una energía de entrada que le permita ponerse en movimiento y efectuar un trabajo.

¿El ser humano posee energía connatural? Si hablamos de un muerto, ese cuerpo pasaría a ser algo similar a una máquina apagada. Si hablamos de un vivo, ¿Qué es esa energía que permite salir de la cama, ir a hacer algo, pensar de forma creativa, desempeñar un trabajo? En gran parte esas energías las obtenemos de los alimentos, pero existe otra componente mas. Esa voluntad de ir hacer algo; ¿Qué clase de manifestación es? ¿Qué nos impulsa a realizar aquello? ¿Un estímulo? ¿Una recompensa? ¿Una pasión? O simplemente ¿Un estado psicológico propicio?


Estímulos


Se dice que una amplia variedad de especies obedece a los estímulos. Se puede lograr que gatos, perros, monos e inclusive humanos obedezcan a los estímulos. Pero el estímulo aún con lo que se cree, no carece de relación estrecha con la voluntad. Solo que al hablar de estímulos se debe hablar de “clases de estímulos”

En el hombre existe una gran variedad de estímulos y uno de los mas potentes es el estímulo sexual. En cuánto el ser humano se ve de alguna manera estimulado sexualmente, se espera una reacción perfectamente discernible y calculada, mientras que sabe (y eso aveces) que se encuentra dentro de los limites de lo permisible o de su capacidad. Tal estímulo produce una reacción y se consigue un resultado y todo vuelve a la normalidad. A decir verdad no se ha creado nada nuevo, al menos por tratarse de una respuesta de orden Biológica.

Sentir la cama mullida, las frazadas y la almohada pueden provocar un estímulo de dormir. Los días lluviosos podrían provocar en algunos el estímulo de comer, o de arrellanarse en un sofá. El olor de nuestra comida favorita puede producir un estímulo de salivar. Entonces es posible hablar de estímulos “Básicos y estímulos complejos”

Los estímulos complejos son los que demarcan una relación mayor con la voluntad. Es cierto que el estímulo frente a la voluntad solo es un artificio, pero puede ser la chispa que encienda la pólvora y crear un estallido de cosas nuevas de la importancia que sean. Ya sea para nuestro desarrollo como seres humanos o como sociedad, o a casos de otra naturaleza.

La esperanza de algo nuevo a futuro puede servir de estímulo para emprender acciones en el presente. Y aveces hasta las mismas carencias o vacíos pueden hacerlo. Y aquí entramos a una ambigüedad: los vacíos o carencias ¿son motor de la vida, o negación a ella?


Edad


En el año de 1900 la esperanza de vida humana en un país desarrollado era algo así como de unas cuatro décadas. Década con década y bajo el ala del desarrollo científico este promedio a ido en aumento sustancial. En la actualidad el promedio ronda entre los setenta y ochenta años y cada día se saben de mas casos sobre gente que ha estado a punto de tocar el siglo. La cuestión es, “si en realidad esto ha sido para bien”.

En relación a otros tiempos la calidad de vida a mejorado o ha empobrecido. Pero no trato de referirme a eso. Pienso en otros aspectos que han evolucionado a la par con la sociedad. Como por ejemplo, según las estadísticas, al día, hay un mayor número de gente que envejece sola. En algunos casos por ser mas longeva que su pareja, en otra porque se vieron aislados en la sociedad individualista y efímera. Algunos por tema de hijos. Claro es un tema de estadística, no quiere decir que todos los que sean longevos terminarán sus días solos.

El hecho es que al día se registran mayor número de personas que envejecen solas. Y el temor latente es, preguntarse ¿que va a suceder el día que no puedan mas consigo mismos y dependan de alguien? Pero el ala “benefactora” de la ciencia no tiene una respuesta para ello. No estoy seguro que eso sea algo loable exactamente. Prolongar la existencia a un punto que va mas allá al que Biológicamente el cuerpo humano está diseñado para vivir. Si, seguro que en 1900 morir de treinta o cuarenta años representaba un ahorro sustancial de pesares. Simplemente vivían. Tenían hijos y morían. Y la tanda de desdichas eran menores. Ahora cada día hay mas gentes que viven tanto como para alcanzar a ver a sus hijos y amigos morir. Y conforme el tiempo pasa la alegría se marchita. Haber escuchado a tantos ancianos pedir la muerte deja un regusto amargo que lleva a reflexionar.

Si, es un mal generado por la ciencia con la etiqueta “mejor calidad de vida” para el que esta no tiene solución. Pero no veo que los legisladores tomen el caso con toda la seriedad que se merece. El tema de la muerte asistida por decisión propia debería ser un derecho, en cambio  continúa siendo tratado como un tabú. Naturalmente, que cualquiera podría tomar la decisión de de vivir hasta donde quisiese. Pero el hecho de ser asistido implicaría, al menos, un sufrimiento menos, y menos fallas también.

domingo, 21 de marzo de 2021

Así las pequeñas cosas se tornan mas significativas

 

Aceptar que se está muriendo. Que la muerte es inmanente a la vida, implica entrar en agonía distante a la del momento último, el de transición. Lo que significa solamente aguardar el desenlace. De forma paradójica, esto implica que se vive en cuánto que somos conscientes de que estamos muriendo. 

No desde la perspectiva de vivir lo mas que se pueda en el poco o mucho tiempo que disponemos, si no en vivir lo que se presente. Vivir esencialmente el día a día, sin esfuerzo, solo dejando que las cosas fluyan. En un estado de deriva. Solo así cesará el deseo de competencia, la comprensión aumentará al igual que la empatía. Es lo que significa esencialmente al declarar que la muerte es motor de la vida.

sábado, 20 de marzo de 2021

Afecto

 

¿Cómo poder superar esa sensación absurda de la vida? Ese vacío, esa angustia. ¿Deseos? ¿Dinero? ¿Placeres?...

En el peor de los casos el dinero permite comprar compañía, lo que significa comprar afecto; o por lo menos afecto fingido, falso, todo basado en sexo.

En dichas condiciones, el sexo, no pasa de ser un analgésico para olvidar que estamos atrapados, solo que es temporal. Su efecto dura por un espacio ridículamente breve y no combate el problema en profundidad. Tan solo engaña el apetito del vacío. Solo es un momento de embriaguez, aparta los problemas que nos atañen de manera temporal, se esfuma. Una especie de morfina.

Algo mas efectivo reside en el cariño. Encontrar alguien con quién se puede ser como somos, compadecer sus carencias y expresar las nuestras. Lo cierto es que aún con todo ambos se encuentran apresados por la realidad, por el marco de la condición humana, y el afecto permite modificar la percepción de aligerar un poco la presión de la vida. Habrá quién objete estás palabras fácilmente, entonces yo le respondo:

Nadie, o casi nadie, somos capaces de ver el sol de frente sin cegarnos. Se que la verdad no es lo que acabo de expresar. Estoy consciente de sus defectos y sus consecuencias. Pero creo que si deseamos vivir, aveces hay que ser un poco mas flexibles con la ilusión.


Hace mucho tiempo conocí (de vista) y observé una pareja de lesbianas. Vivían en mi barrio, muy cerca de mi casa. Nunca llegamos a cruzar palabra. No se metían con nadie. Pero me llamaba la atención de manera especial, el afecto tan fuerte con que formaban una coraza para defenderse de las adversidades. Parecían felices. No se si en verdad lo eran, ni sabía el pasado que podrían venir arrastrando. Pero estoy seguro que al menos funcionaba. Cierta ocasión las encontré besándose en un pasillo de un centro comercial. La gente transitaba, todo a su alrededor fluía, pero ellas estaban en otro sitio, ausentes, no les importaba o no eran ni conscientes en ese momento de paroxismo sobre lo que sucedía. Habitaban un plano paralelo al que era imposible acceder para alguien mas. Podría haberse partido el núcleo de la tierra o caído la Luna al océano y quizás ni se enterarían en ese mundo privado, esa coraza de hierro, noble e invisible construida por los lazos de su afecto protector y embriagante.

Me hubiese gustado saber un poco mas de ellas, pero no tenía ningún derecho a invadir su privacidad. Poco después se mudaron del barrio y nunca mas he vuelto ha saber de ellas. Con toda mi sinceridad les deseo lo mejor y que esa coraza continúe mas fuerte que nunca.


Nadie o casi nadie, podemos ver de frente el sol sin cegarnos, y mirar de frente la verdad puede hasta matar. 

Quizás las personas mas felices sean las que ignoran estas cosas y mucho menos escriben sobre ellas. No lo sé. Pero al menos es lo que observo. 

miércoles, 27 de enero de 2021

Sobre la perdida de interés

 Referente a los aspectos del carácter humano; uno de los mas, me permitiré calificarle de “Descorazonador”, es la veleidad o el cambio voluble en sus procederes. Quizás tenga su debida explicación en lo que compete al campo de la neurología o la psicología pero alguna vez alguien dijo: “El papel de todos en una relación de cualquier tipo es lastimarnos mutuamente” Parece un carácter impreso en el genoma humano; la perdida de interés por las cosas que hacemos y por quienes decimos querer. Como siempre; sostengo que el ser humano es demasiado complicado como para poder hablar de manera categórica, pero el ser voluble y cambiante parece un factor común.

De tal manera que el hijo que idolatra a los progenitores pierde interés por la figura paterna, inclusive los padres pierden interés por los hijos, los hombres y mujeres pierden el interés en la pareja (de ahí los montones de infidelidades).

Pero esa perdida de interés alcanza diversos terrenos; así solemos perder interés por modas, gustos musicales, pensadores, diversiones, comida, inclusive falta de interés por la vida misma. No todos perdemos el interés por las mismas cosas, pero si que no escapamos de alguna considerando la gran variedad de experiencias que ofrece la vida, sin duda no estamos exentos de ello.

Aveces el interés se mantiene por conceptos como la costumbre (caso de muchos matrimonios) por la formalización o evolución de un estilo de vida, la construcción de una sociedad o la conveniencia de cualquier tipo de empresa o interés para sus miembros; una vez consolidada esta, el interés se disuelve.

Sea de cualquier forma los seres humanos solemos ser inconstantes, banales y volubles en lo que llamamos afinidades, decisiones y carácter. Tal hecho conduce ha ganar intereses a costa de otros. Y si estos trascienden mucho mas allá de lo material, y tocan los puntos mas delicados del ser humano, entonces, la sentencia que dicta “Estamos condicionados a lastimarnos mutuamente” cobra especial sentido.

Y así somos testigos de amores traicionados, amistades no correspondidas y mucho dolor. Pero es una forma de aprender. Una forma miserable, pero lo es. Las consecuencia tendremos que asumirlas personalmente. Mala decisión basar la dicha en el carácter humano.

sábado, 14 de noviembre de 2020

No nos acercamos a la verdad, si no en la medida que nos alejamos de la vida...

 “No nos acercamos a la verdad, si no en la medida que nos alejamos de la vida..."
Sócrates


Llegado a la tercer década de mi vida, entro en una fase de conflicto entre la soledad, la compañía, la amistad y la unión humana. La tecnología se ha desarrollado; dos grandes portales concentran a casi el total de los habitantes del planeta. Y una nueva forma de sociedad se hace presente. Se podría argumentar que el ser humano está mejor comunicado y mas próximo que en cualquier siglo. Mas sin embargo una incómoda individualidad impera, y el hombre niega a salir de su ostracismo. Lo percibo como personas por fin reunidas, pero sin saber que decirse, como quererse, como llegar a ser una unidad.
A primer etapa de mi vida adulta observo una dificultad mayor para establecer relaciones humanas. La mayoría de la gente unida en matrimonio conforman núcleos individuales y su vida transcurre entorno a la familia. Y todo apunta que el resto de la gente solo es mera interacción.
Aquella facilidad que caracterizaba a la juventud primera para establecer relaciones parece menguar, pero con la característica de que las relaciones establecidas a partir de edades maduras suelen presentarse mas honestas y sinceras aunque escasas, casi diría que nulas.
Algunos científicos describen la adultez temprana, como una etapa donde los mecanismos Biológicos de la reproducción se disparan y la gente hace lo que tienen que hacer; formar una familia y reproducir la especie, a manera de ley. Y es cuando la soledad les parece mas insoportable. Ese temor a la soledad es una coacción hacía donde la naturaleza llama y formar ese núcleo aún con toda la individualidad y lo absurdo que esto supone, con cariño o sin cariño. Un absurdo del que ni siquiera parecen sospechar, simplemente lo viven con todas las consecuencias.
¿Pero qué sucede con los que han podido ver el absurdo del fenómeno mismo?. El que ha llegado ha comprender que el amor no debe representar exclusividad, pero que las cosas no parecen funcionar de la manera que se se supone deben hacerlo.
El hecho de no ser parte de una unidad familiar, creada por mí, me da la posibilidad de observar con atención el fenómeno. Me parece una situación lamentable. Una mentira, una trampa malvada que alguien nos ha jugado. La idea de servirse del prójimo por mero interés personal me es abominable, y mas aún la individualidad que representa un núcleo familiar.  
De mas joven mis preocupaciones eran distintas.
La cuestión parece apuntar a que  no permanecemos inmutables en cuánto a nuestra visión de la vida, y se aprende mientras se vive. Pero ese aprendizaje solo puede ser fructífero si nos detenemos a observar cuidadosamente lo que sucede en nosotros y lo que percibimos a nuestro alrededor. Cada etapa de la vida nos muestra una faceta diferente, una enseñanza, nuestras opiniones se pueden modificar. Nuestra forma de percibir la existencia lo hacen en función a factores externos e internos.
Creo no tener apego alguno a la vida, pero tampoco prisa por morir. Me mantengo a la expectativa, solo para conocer las sorpresas y el proceso del cambio en el sentido de percibir la existencia como ser humano.
No es de extrañar que para la persona cuya crisis existencial se presente en etapas tempranas considere la posibilidad del suicidio como una manera de solución. Yo lo consideré en su tiempo, debo admitirlo. Trataba de encontrar un sentido al problema de mi existencia que ya se me presentaba, decidí posponerlo por una década, un lustro o por tiempo indefinido... lo que fuera... convencido de que siempre estaría ahí esa opción, la cual es una forma de solución rotunda pero con la desventaja de perderse el final de la fiesta  (aunque si lo sometemos a un análisis, es un asunto sin importancia pues luego de morir es lo mismo que no haber vivido. La nada). Descubrí, entonces, que se aprende mientras se vive, y el hecho de encontrar superflua toda actividad del ser humano, me ha dado un impulso para disfrutar el momento con las cosas que hago. Quiero decir, en otros términos:  que el convencimiento del absurdo de la vida, lleva a comprender que el único sentido de esta es vivirla lo mejor posible; sin apegos, sin deseos. Y creo que solo así es posible abrirse al verdadero amor y poder vivir simplemente, con la menor cantidad de desdichas.